domingo, 26 de enero de 2014

Salida con la Brompton Roquetas-Vela Blanca (110 km)

El pronóstico del tiempo para el sábado era buenísimo y todo era propicio para una salida larga con mi "naranja mecánica". Tras conseguir convencer a mi gran amigo Jesús, que es muy facilón, quedamos a las 08.30 horas en Venta Carmona para hacer una salida de algo más de 100 km.

Dejé todo preparado por la noche y así por la mañana poder apurar algo más de sueño y hacer el mínimo ruido. Como iban a ser muchas horas sobre la bici hay que ir bien pertrechado de comida y líquido. Cinco barritas de cereales, plátano, bidón de bebida isotónica de 750ml y un bote de bebida energética para pegar un chispazo antes de que baje el pistón.


Jesús aparece con su Willier de carbono pertrechado de ciclista como Dios manda y comenzamos a rodar juntos poniéndonos al día de nuestras cosas. Mientras vamos abandonando el casco urbano veo nuestro reflejo en algunas cristaleras y resulta muy cómica la imagen del ciclista junto a un "tío grande sobre una bici naranaja con esas ruedecillas". Salimos de Aguadulce y ponemos rumbo a Cabo de Gata para subir a la Vela Blanca.


El ritmo lo marca la "naranja mecánica" y su amiga de ruedas grandes pedalea junta a ella cómodamente. Mientras vamos disfrutando de la jornada ciclista voy poniendo al detalle a Jesús de la nueva adquisición plegable, sorprendiéndole lo suave que va en el pedaleo. Pronto se da cuenta que sin embargo debe ser muy agotadora mantener constantemente el ritmo de pedaleo, ya que en cuanto dejo de pedalear mi pérdida de inercia resulta muy considerable.

Llegamos a la localidad de Cabo de Gata y paramos a comer algo en el Torreón de vigilancia, previamente he ido hidratándome con frecuencia y ya me había echado a la boca algún pedazo de barrita.



Nos ponemos en marcha y tras afrontar la larga recta de las Salinas y la Almadraba, pasando a algunos ciclista comenzando a prepara la corta pero intensa subida a la Vela Blanca.









Comienza la dura subida y es un buen momento para probar como responde mi "naranja mecánica". Las primeras rampas las puedo subir sin mucho problema con la velocidad 2ª, pero pronto el desnivel aumenta y meto la 1ª velocidad con la que subo a un ritmo cómodo hasta el final del puertecillo.







Llegamos arriba, unas fotos, algo de líquido y de vuelta porque la subida nos ha hecho sudar y en la bajada te quedas helado.



La vuelta la volvemos a enfocar a "ritmo de los abejorros", encontrando a un amigo de Jesús que se engancha y viene de regreso con nosotros. Buen ritmo, alegre y constante y nos encontramos de regreso. Ha sido una jornada ciclista marcada por el buen tiempo, el placer de que me acompañe mi gran amigo Jesús y la satisfacción de que mi pequeñaja aguanta lo que la echen. Al final han sido 109.4 kilómetros en 5 horas y 1 minuto a una velocidad media de  21.7 km/h.