lunes, 12 de marzo de 2018

Cambiando la postura con el manillar mid-riser Joseph Kuosac

Llevaba tiempo pensando en mejorar la postura sobre la Brompton. La posición que ofrece el manillar type M para personas de mi estatura, de 180 centímetros, es bastante buena, quedando unos 3-4 centímetros la altura del sillín por debajo del manillar. En concreto el manillar type M queda exactamente a 101.3 centímetros del suelo. Pero acostumbrado a la bicicleta de carretera me suelo sentir demasiado erguido y quería bajar algunos centímetros la altura del manillar. Mi objetivo es conseguir un punto intermedio entre el manillar type S (92.4 centímetros) y el type M (101.3 centímetros).

Medidas modelo pre-2017


Posiciones adoptadas en la Brompton según el tipo de manillar




Para poder bajar algo la posición debería instalar un manillar con menor altura (rise) que el original type M (pre-2017) que tiene una altura de 14 centímetros. Las opciones se reducían a dos. La primera sería instalar el manillar original Brompton 2017 con una altura de 12 centímetros, pero con la misma anchura que el que actualmente llevo, 53 centímetros. Y la segunda, que sería el manillar mid-riser de Joseph Kuosac, con idéntica altura, pero con una anchura de 60 centímetros. 
En el modelo 2017 se ha compensado la perdida de esos 2 centímetros de altura de manillar haciendo el tallo de la potencia más largo, con lo que la medida final es exactamente igual a los modelos pre-2017, en concreto 101.5 centímetros.

Medidas modelo 2017
He comprobado con el uso diario durante estos años que el ancho del manillar cuando llevas instalado puños ergonómicos resulta muy ajustado para la colocación de los mandos pre-2017. Los mandos pre-2017 con su sistema de gatillo en posición vertical deben estar separados unos centímetros de las manetas de freno ya que sino fuera así resultaría muy incómodo poder subir y bajar los gatillos. Esto conlleva que si hemos colocado unos puños ergonómicos debemos alejar los manos hacia la curvatura del manillar.

Por este motivo me decidí por el modelo mid-riser de Joseph Kuosac, que con sus 60 centímetros de ancho me permitirá llevar mas cómodo los puños Ergo GP-2 y el resto de mandos. Es un manillar fabricado en aluminio 6061, muy bien acabado, con serigrafía para su correcta colocación y corte en los extremos. Tiene un peso de  224 gramos con respecto a los 364 gramos del type M pre-2017, lo que supone un ahorra de 140 gramos.






Superpuesto sobre el manillar type M pre-2017 se observa claramente la diferencia.




La colocación no ha supuesto ningún tipo de problema. Primero he quitado los puños Ergo GP-2. Posteriormente he aflojado las manetas de freno y mando de cambio, pero sin quitarlos de su posición. He quitado el tornillo que sujeta el manillar a la potencia. Seguidamente he plegado la potencia y con los cables flexionados he quitado primero los componentes de un extremo y luego los del otro, pero en ambos casos aprovechando la libertad de movimiento del manillar al estar liberado de la potencia. Hay que hacerlo con cuidado para no forzar los cables y con paciencia sale todo el conjunto sin problemas. 

La colocación del nuevo manillar es exactamente igual pero en sentido inverso. Primero hay que orientar correctamente el manillar ya que los extremos son ligeramente angulados y orientados hacia el puesto de conducción. Una vez lo introducimos en la potencia, la plegamos y con cuidado de no rayarlo, lo movemos hacia un extremo u otro para colocar los manos, manetas de freno y puños. Los apretamos ligeramente y los dejaremos en su posición definitiva con la potencia correctamente levantada. Hay que comprobar que no retorcemos los cables. La colocación de la inclinación del manillar resulta muy sencilla gracias a la serigrafia que ofrece en el punto central del manillar.

He aprovechado para cambiar el tornillo que sujeta el manillar por un tornillo de titanio, que no se oxida y pesa menos, ahorrando otros 20 gramos.

Tornillo original 25 gramos
Tornillo de titanio 4.8 gramos


También he aprovechado para colocar un extensor al tope que asegura el manillar para que no golpeen los mandos y manetas de freno en los radios al plegarse debido a la mayor inclinación hacia adelante que le he dado al manillar. 






El resultado es muy bueno. Con la pieza extensora queda totalmente a salvo cualquier golpe de los mandos sobre los radios. 




Un punto muy importante es la longitud de los cables. He de decir que no hace falta tocarlos ya que a pesar de bajar la altura en unos 3 centímetros, por contra los mandos y las manetas de freno se alejan hacia los extremos del manillar 1.5 centímetros al ser este más largo. Tras una prueba inicial con el manillar montado en su longitud inicial de 60 centímetros, no me sentía cómodo, notando enormemente el cambio en la maniobrabilidad. Finalmente corte dos centímetros a cada lado del manillar, lo que deja finalmente en 56 centímetros (+3 centímetros que el modelo original). Para poder mantener los mandos y manetas de freno en la misma posición corté también 2 centímetros a los puños Ergo.

Manillar con 60 centímetros y puños Ergo sin cortar




Manillar cortado con 56 centímetros y puños Ergo con -2 centímetros



Una vez colocado el manillar y sus mandos compruebo como efectivamente he conseguido bajar la posición varios centímetros, en concreto ha quedado a 98 centímetros del suelo con respecto a los 101.3 centímetros originales, han sido 3.3 centímetros de pérdida.



Comparada con su hermana Razesa se puede observar como las distancias han quedado prácticamente idénticas.





En el plegado todo igual y correcto con el extensor y el nuevo manillar que levanta unos centímetros más del suelo.




He estado probando durante unos días el resultado y de momento me gusta. La sensación es buena. He realizado alguna salida de una hora y ha mejorado bastante la posición sobre el sillín. Creo que he conseguido repartir mejor la presión entre sillín y manos. Ese punto de elevación del manillar sobre el sillín del anterior manillar hacía que ejerciera mayor presión postural sobre el sillín, con lo que a partir de unos 30 minutos de pedaleo el sillín Brooks resultaba molesto. Aunque es muy prematuro aseverar con rotundidad que he mejorado, las primeras impresiones son muy buenas a falta de una salida larga de varias horas donde podré realizar un análisis más pormenorizado.
En el plano puramente estético, estoy muy dividido. Por un lado echo de menos el aspecto tan retro que le confería el manillar type M pre 2017, pero por el contrario, no me desagrada el aspecto más sport que le da el manillar Joseph Kuosac.