jueves, 17 de mayo de 2018

De Granada a Ronda en Brompton: crónica de Granada a Archidona

La noche acabó muy bien, con una buena cena, un buen helado, paseo de lujo por Granada y a la cama temprano. Todo no podía ser tan idílico, porque aunque nuestro hotel parecía perfecto, bien situado, moderno y económico, a cambio tenía demasiado ritmo en el bar y sin desearlo ni quererlo hasta bien entrada la madrugada compartimos música y risas desde nuestras camas.


A las 07.00 horas todos arriba, preparando el equipaje, desayuno a la 07.30 horas y las 08.00 horas de forma perezosa y torpe abandonamos el centro de Granada y sus calles adoquinadas que nos van despertando con el temblequeo continuo de los dientes.





La idea para el día que había amanecido con unos frescos 9ºC pero que a lo largo del día llegaría a los 25ºC y con cielos despejados era llegar hasta Archidona donde haríamos noche. Salimos de Granada siguiendo la ruta de Washington Irving (Albolote, Maracena, Fuente Vaqueros, Illora, Huétor-Tajar, Loja, Riofrío y Archidona).






Tras un par de horas de pedaleo con un día espectacular paramos en Illora para el re-desayuno, muy importante para los que estamos en edad de crecer.






Después de reponer fuerzas continuamos camino por preciosas carreteras comarcales con apenas tráfico y donde disfrutamos de unos campos verdes después de unas semanas de lluvia. El camino es sin mucho desnivel y nos permite viajar a muy buen ritmo, abusando de la 5ª marcha la mayor parte del tiempo.






Llegamos a Loja y nos planteamos comer allí o continuar. Finalmente nos decidimos por continuar. Después de lo visto fue una decisión acertada porque si hubieses parado a comer en Loja, la subida para dejar la ciudad es muy dura y se nos habría atragantado la comida. Las vistas desde el mirador simplemente espectaculares.





Un picoteo de fruta y dátiles y emprendemos ruta en dirección a Riofrío, donde nos vuelve a surgir la duda de si parar y volvemos a decidir continuar. Al igual que en Loja, la rampa para dejar Riofrío era de escándalo. Si añadimos un intenso calor, hambre, cansancio y el peso de las bicicletas, es cuando comprendes que también a una parcela para sufrir.



Como ya no había manera de calmar el apetito decidimos parar y encontramos un restaurante a pie de carretera unos 10 kilómetros antes de llegar a Archidona, donde comimos francamente bien un menú de 10€ con bebida, postre y café. 


Tras 7 horas de viaje en Brompton, 1000 metros de desnivel y 98 kilómetros llegamos a Archidona. Dejamos las bicis y equipaje, ducha reparadora y tras un poco de descanso nos vamos a conocer la bonita localidad de Archidona. Una cena generosa y a la cama para el que a priori debía ser el día más sencillo de los tres, aunque se prevía lluvia durante gran parte del día.


domingo, 13 de mayo de 2018

De Granada a Ronda en Brompton: crónica de etapa previa Granada

Desde la última salida cicloturista en Brompton por la Alpujarra con mis amigos ceutís teníamos pendiente una nueva que además resultaba muy especial. Esta salida era muy obligada y tan especial porque constituía la vuelta a los pedales de Jose Mari tras una grave lesión y de Jose tras una complicada y larga dolencia. 

El punto de partida debía ser necesariamente Granada, ya que Jose Mari se había comprado una flamante Brompton M6L roja con extremidades y guardabarros negros en Bicicletas La Estación. Pero lo que no esperabamos ninguno, ni el propio Vicente, es que tuviera la oportunidad de comprar una Brompton P6R roja con extremidades blancas de segunda mano. Así, sin quererlo, la nueva aventura   Friends & Brompton se ponía en marcha para ir en Brompton los cuatro amigos desde Granada a Ronda, aprovechando la Ruta de Washington Irving hasta Antequera y Valle de Abdalajis y desde allí hasta la localidad de Ronda atravesando la Sierra de las Nieves y escalando el Puerto del Viento.



Etapa previa: llegada a Granada.-

La primera experiencia juntos cuando recorrimos toda la Alpujarra nos había permitido conocernos bien a nivel de compañeros de viaje y este punto tan importante nos iba a permitir disfrutar mucho más la ruta y todo lo que conlleva varios días de convivencia. De igual forma, esa misma experiencia nos permitía una preparación, tanto de la ruta a seguir, como los alojamientos y material muy optimizada y basada en el "menos es más". Tanto es así, que los cuatro usamos únicamente la bolsa de transporte delantera de la Brompton para acarrear con todo el material. En el caso de Jose Mari, con una S-Bag y una pequeña mochila a la espalda, Vicente con una bolsa de compra donde introducía una mochila y Jose Mari y yo con la T-Bag.


Mi lista de equipaje:(peso total: 6.5 kilos)

Ropa deportiva:
- 2 maillot de manga corta
- 1 culotte corto y 1 culotte pirata
- 1 sudadera de trekking
- 1 chaleco cortavientos
- 1 chaqueta de trekking
- 1 cubasquero ciclista
- Zapatillas ciclistas con calas shimano spd
- 3 pares de calcetines

Ropa paisano:
- 1 camiseta manga corta
- 1 polo manga corta
- 1 pantalón vaquero
- 1 lonas deportivas
- 2 calzoncillos

- Higiene:
- bote con gel
- bote con champú
- cepillo de dientes y dentífrico
- crema solar
- desodorante

Gadgets:
- teléfono móvil con aplicación Strava
- cargador teléfono móvil
- batería externa

Herramientas:
- multiherramienta
- multillave fija
- cámara
- extractores
- parches y pegamento

Con todo listo, quedamos todos en Granada y cada uno emprendió desde sus ciudades el viaje utilizando transportes públicos (barco, tren y autobús). Este es uno de los placeres impagable que te ofrece la Brompton en los viajes cicloturistas. No tiene precio el poder acarrear la bicicleta de transporte en transporte sin ningún problema ni agobio.





En cuanto llegué a Granada y desembarqué, desplegué la Brompton y me dirigí hasta Bicicletas la Estación donde me esperaban mis amigos mientras habían dejado testimonio gráfico del momento en que Jose Mari recibía su flamante Brompton. 



Los cuatro ya bromptomizados aprovechamos para dar una vuelta por el centro de la ciudad hasta el hotel. 


Cuando llegamos al hotel nos convertimos en el centro de las miradas al plegar las bicicletas en la recepción y subir con ellas a la habitación. Con estas pequeñas plegables es imposible pasar inadvertidos.







Descargado todo el material, una ducha y a disfrutar de la noche en Granada, todo un lujo para los sentidos.






Después de reponer fuerzas y un buen helado una vuelta por el Paseo de los Tristes y a descansar para la primera etapa al día siguiente.