lunes, 5 de agosto de 2013

Truco para dejar fija la medida de tija de la Brompton

Las tijas de las bicicletas Brompton funcionan estupendamente, ya que su sistema de cierre hace que se abran y cierren con extrema facilidad y sin embargo no se bajen en marcha. Además el tubo interior donde va embutida la tija está completamente forrado de plástico, facilitando la labor y haciéndo que la operación sea muy suave. Pero, por contra, carece de marcas para saber la altura exacta a la que nos gusta llevar el sillín, debiendo hacer esta operación a ojo.

Las primeras veces, con un rotulador indeleble hice una marca a la altura correcta hasta la que debía subir y todo perfecto. Pero la superficie de la tija, totalmente cromada, hace que en poco tiempo tras bajar y subir la tija desaparezca la marca.

He ideado un truco muy sencillo para tener siempre la medida correcta y que simplemente tengamos que subir hasta un tope que corresponda con nuestra altura exacta.

Para ello lo primero que debemos hacer es realizar una marca a la altura exacta, para ello usaremos un rotulador indeleble. 

 
Despues procederemos a liberar el sillín, ya que la tija se extrae por debajo de la bici no hacia arriba, puesto que la tija presenta una rebaba en el extremo inferior que evita que salga por arriba. 



Una vez completamente extraída la tija y con la marca hasta donde queremos que llegue, debemos con algún tipo de regla o cinta métrica introducirla en el interior del cuadro, por el orificio donde se aloja la tija, y medir la distancia desde el exterior hasta un pequeño resalte que hay en el interior (lugar donde hace tope la rebaba final de la tija). En la tija extendida, que es la mía, esa distancia es de 7 cm (que sería la cantidad de tija oculta dentro del cuadro si extendiera la tija en toda su extensión.


Ahora deberemos añadir esos 7 cm desde la marca hacia abajo y hacer una marca nuevamente. Ese será el lugar donde deberá hacer el nuevo tope nuestra tija. Para que haga tope, una manera sencilla y muy económica es usar cinta americana, dándole varias vueltas conseguiremos el grosor suficiente para que haga tope en el interior del cuadro y además no se moverá.



Ya tenemos el tope hecho, ahora lo rematamos introduciendo los bordes en el interior de la tija y para evitar que cuando bajemos la tija golpeé contra el suelo, introduciremos un tapón de corcho de cualquier botella de espumosos (sidra, cava, lambrusco), cualquiera de ellos valdrá. Con esto conseguiremos que  no se salga la cinta americana y no golpe el extremo final de la tija contra el suelo, evitándolo el corcho.



Una vez acabado se introduce la tija por debajo y volvemos a montar el sillín, no olvidándonos de las arandelas de goma donde asienta la nuez. 

Tras subir y bajar varias veces, funciona perfectamente, no suena la tija cuando la bajo hasta el final en plegado, evitando el golpe el corcho y por supuesto no se ve en ningún momento el encintado del tope, ya que siempre se encuentra oculta por el cuadro.

Problema resuelto y medida exacta siempre igual.