martes, 13 de agosto de 2013

Empezando a sacar conclusiones de la Brompton

Ya llevo casi 300 kilómetros usando mi Brompton y ya puedo entresacar las primeras conclusiones. Todo el uso que está recibiendo hasta la fecha es en trayectos urbanos y sin desnivel. También puedo sacar las primeras conclusiones del sistema de carga frontal y la T-Bag.


Lo primero y que la diferencia claramente con las otras bicicletas plegables que he probado, es el número de velocidades. Si bien es cierto que puedes aguantar mucho con cada una de las velocidades, no te permite el bajar una corona y llevar un pedaleo más suelto cuando empiezas a notar empastadas las piernas, ya que aquí, el bajar una velocidad implica un pedaleo muy diferente. Suelo ir con la velocidad 4ª, que correspondería al piñón pequeño y a la segunda velocidad del buje interno, con lo que es muy fácil el pedaleo crucero y mantener una velocidad entorno a 21-24 km/h, velocidad idónea en viajes y cicloturismo. 

El salto a la 5ª velocidad es considerable y saltas a 25-29 km/h, con lo que notas un pedaleo más pesado y es necesario un periodo de aclimatación. También he notado que rodando con ella y con las pocas velocidades que tiene se endurecen las piernas.

De momento no he usado las velocidades 1ª y 2ª, por lo que no tengo un criterio claro, será imprescindible subir algún puerto para ver lo que dan de si.

En ciudad es fantástica. Acelera muy rápido, puedes mantener velocidades muy dignas y la posición resulta muy cómoda. 

En carretera todavía no estoy muy seguro, creo que apunta maneras, pero a riesgo de apresurarme, hay que estar fuerte, porque hay que aguantar mucho las velocidades y creo que la 6ª se quedará para bajadas.

El rodar con el buje interno Sturmey Archer es sonoro, conlleva un zumbido con el que al final te acostumbras pero es totalmente diferente a la sonoridad característica de las coronas y un desviador trasero.

El tacto de los mandos es "tosco", nada que ver con la suavidad de los cambios Shimano o Sram. Cumple bien, son precisos, pero no están precisamente diseñados para ser rápidos. Cumplen su cometido y por lo que he podido leer y observar en otros usuarios son bastante resistentes. Además Brompton tiene recambios de todo, y lo pulsadores de los cambios no son caros. Lo que si es cierto es que resulta algo extraño su uso al principio, ya que están situados encima, y además se usa el pulgar hacia abajo, acostumbrado a empujar por debajo del manillar.

Los puños y los acoples han mejorado notablemente la comodidad y ahora si se pueden afrontar kilometradas con ciertas garantías. El sillín SMP TRK, cumple con creces, es un sofá y mis zonas nobles lo adoran.

Las cubiertas de kevlar originales Brompton, están siendo una sorpresa. Ruedan muy bien, tiene dibujo y habrá que ver su duración pero en términos generales tienen muy buena pinta.

El sistema de carga frontal es una pasada. La bolsa se instala y desinstala en un momento, no da pereza el usarla. En la T-Bag cabe de todo y más. El único problema es que cuando giras el manillar la bolsa no gira, y las primeras veces te vas  dando contra todas las puertas cuando entras. Por lo demás, es un invento fenomenal, y entiendo el éxito de ventas de sus bolsas.

Tras estas primeras conclusiones, creo que es la mejor bicicleta urbana plegable que he probado. Creo que puede hacer un papel digno en la carretera, pero probablemente no como la Tern Link P9. Finalmente, creo que el cicloturismo es uno de sus potenciales, aunque parece un contrasentido por el tamaño de sus ruedas, pero reune muchas de las cualidades de debe tener una buena bicicleta plegable para poder practicar cicloturismo.