sábado, 24 de agosto de 2013

De compras con la Brompton "shopping Brompton"

Una de las cosas que me había atraído mucho desde que conocí las bicicletas plegables Brompton era la posibilidad de poder llevarla al supermercado y hacer la compra con la bicicleta plegada dentro del carro. Sobre el papel parecía algo real y factible, ya que por el tamaño que tiene la bicicleta plegada, el sistema de bolsa con carga frontal y los tamaños de los carritos de la compra no debía existir ningún problema en poder hacerlo.

Pero claro, toda la información que había encontrado en internet era con ejemplos en el extranjero, donde la cultura de la bicicleta está mucho más arraigada que aquí y donde seguro que es algo habitual. En España, en concreto, en la zona donde vivo yo, las únicas personas que van a comprar en bicicleta al supermercado son los inmigrantes subsaharianos, por razones de economía obvias, y los residentes alemanes por razones de educación, cultura, salud y conciencia social.

En ambos casos, todos dejan sus bicicletas en el exterior del comercio convenientemente aseguradas por candados y cadenas. 

Como yo no paso por subsahariano y la Brompton de color naranja butano tampoco es muy abundante por estas tierras, únicamente me quedaba la posibilidad de pasar por un residente alemán.

Una vez que me decido a hacer una primera compra experimental, elijo para hacerlo una superficie comercial grande donde presuntamente debo pasar desapercibido. Aún quedaba el último escollo. Me quedaba convencer de la viabilidad del "shopping" a mi mujer, que es una "biciescéptica" convencida. Tras insistir y abandonarme a mi suerte, desplegué mi Brompton, coloqué su bolsa T-Bag y con la lista de la compra en el bolsillo me dirigí hacia el centro comercial.

Al llegar entre directamnte por el parking, donde tras plegar convenientemente la bicicleta la introduje en el interior del carrito y comprobé con gran alegría que la teoría era real. Ya estaba con mi bici en el carro y dispuesto a hacer la compra.



Comienzo a subir la rampa mecánica y noto las primeras miradas de asombro y los cuchicheos. Intento mantener la compostura y continuo con la vista fijada a la entrada del supermercado. Según me voy acercando veo como el vigilante de seguridad frunce el ceño al verme, pero me hago el desinteresado y entro con decisión entre los arcos de seguridad mientras el vigilante mira atónito al "residente alemán" que acaba de entrar en el supermercado con una bici... con algo dentro del carrito de la compra.

Me olvido de que llevo la bicicleta en el carrito y hago mi compra. Algunas miradas de asombro me recuerdan que llevo a la Brompton en el carro. Cuando llega el momento de pagar la cajera no puede evitar fijar la mirada en la bicicleta mientras me cobra la compra.


Salgo del supermercado en dirección al parking para dejar el carro. Mientras bajo la rampa mecánica no puedo evitar esa sensación de "orgullo y satisfacción" de haber podido hacer algo que sabía se podía hacer pero no lo había comprobado.


Una vez en el parking, tras bajar la bicicleta del carro y desplegarla queda el acomodar la compra dentro de la T-Bag. No hay penas, entra todo y sobra espacio. A modo de información, y siendo indiscreto, aunque sólo en aras de documentar, la compra consistía en lo siguiente: 4 botellas de cristal de 05.litros, dos latas de conserva de 350 gramos, 1 envase de salsa de 250 gramos, 1 paquete de pasta fresca de 350 gramos, 2 paquetes de pan de molde de tamaño grande, un paquete de pan de 6 hotdogs y paquete de pan de 6 hamburguesas.






Con la carga dentro de la T-Bag deshago el camino y de vuelta a casa. La bicicleta con carga se maneja muy bien, a penas es perceptible el peso mientras vas en movimiento. La dirección no se resiente y sigue muy estable. Donde si se nota el peso es en parado, cuando intentas maniobrar con ella, es pesada y has de moverla con cuidado o ira al suelo.

Como final de fiesta está la cara que puso mi mujer al verme entrar por la puerta con la compra hecha, eso no tiene precio. 

Como conclusión, puedo decir sin género de dudas, no es que sea posible ir de compras con la Brompton, sino que es perfecta para hacerlo. Entra perfectamente en el carrito de compra estándar y el sistema frontal de bolsas de Brompton puede cargar sin problemas con casi todo lo que se compra habitualmente.