jueves, 6 de marzo de 2014

Salida Roquetas-San José (116 km)

Llevaba unos cuantos día planeando una nano-aventura de una jornada en Brompton de algo más de 100 kilómetros en solitario y por fin hoy todo ha coincidido bien. Todo estaba preparado, la Brompton la limpie y engrase ayer, la ruta también la había elegido y el menú estaba sobre la mesa de la cocina.

Aunque la mañana estaba fresca se preveía un día de sol, así que decidí no abrigarme mucho y llevar el bidón grande con bebida isotónica de 750ml y un Powerade de 500ml. Para comer me he llevado un hojaldre de espinacas y un sandwich de mortadela, queso y mantequilla. Ya son muchos años montando y no quiero dejar ninguna posibilidad de "pájara", y más cuando voy solo. El tema del casco y la cámara de acción lo solucioné con unas bridas negras y elevando el ángulo de grabación de la cámara. Todo listo y a las 08.45 me pongo en marcha rumbo a San José.



El primer erro con la cámara de acción ha sido subsanado, y ahora toca el segundo, el tema de la duración de la grabación. Lo que decido es hacer grabaciones cortas de los sitios que quiero que salgan y luego poder montar todos los fragmentos en una sola. De esta forma, pesan menos al ser muy pequeños y no tengo que visionar tantos minutos continuos.

Paso por Almería y enfilo en dirección a la Universidad sobre el horario previsto. El ritmo es el establecido, pero comienza a sentirse algo de viento en contra. Pasado el Toyo y una vez que entro en el Parque Natural hago la primera parada a los 40 kilómetros y me como el hojaldre de espinacas. El desayuno ya está en los pies y me sabe a gloria este bocado.


Cuando llego al cruce y tomo dirección San José, me doy cuenta que tendré viento en contra hasta llegar al pueblo. Son unos 25 kilómetros que se me hacen eternos, además del viento, el terreno es un sube y baja continuo, el sol aprieta fuerte y la soledad del camino hace que cante como un trastornado. Entre cántico y cántico y empapado en sudor por los repechones llego a San José y hago parada en su preciosa playa. Me como el sandwich de mortadela y queso, un foto y de regreso.



La salida de San José ahora la hago volando, llevo el viento de espalda y ahora el trecho hasta el cruce se me pasa sin necesidad de cantar. Al llegar al cruce y tomar dirección al Toyo, el destino me vuelve a dar la espalda y el viento caprichoso se vuelve a poner de frente. Cuando vas solo es cuando mas te acuerdas de toda la familia de Eolo. Con paciencia y buena letra llego a Almería y aunque son horas de salida de colegios y trabajos la cercanía a casa hace que lo que resta de camino lo disfrute sabiendo que en cuanto llegue tendré la comida en la mesa para reponer.

Los puños Ergon han sido todo un acierto, la posición de las manos es muy natural y descansan perfectamente. Ha sido una prueba estupenda para comprobarlo. Han pasado el examen con nota de sobresaliente. El sillín Brooks se está convirtiendo en una calcomanía de mi culo, de hecho está mas deformado el cuero por un lado más que por el otro. 


Al final han sido 116 kilómetros en 5 horas y 32 minutos a una velocidad media de 21.2 km/h.