viernes, 1 de noviembre de 2013

Salida en Brompton. Roquetas-El Toyo (75km)

Llevaba varios días esperando tener una mañana libre para poder hacer una salida larga con la Brompton y aunque el día empezó mal, al final he tenido una salida muy buena. 

Aunque me había puesto el despertador, no hizo falta, Gretta estaba haciendo ruido y me levanté para sacarla con tiempo. Al ir a verla, horror, la pobre estaba malita de la tripa y me dejó un enorme regalo antes de desayunar. Omito más información, no os podéis imaginar un labrador de 40 kilos con diarrea. Tras subsanar el estropicio, preparo los bártulos y me dispongo a hacer una ruta de 75 kilómetros, hasta el Toyo en Retamar, a las puertas del Parque Natural de Cabo de Gata.


Aunque seguimos teniendo un tiempo espectacular, hoy me he puesto culotte corto pero chaquetilla larga, y la verdad que no me ha estorbado, porque en las zonas de umbría se notaba la sensación del sudor frio.

Hoy me había propuesto trabajar la cadencia, intentar llevar un ritmo constante y cómodo, de unos 22-24 km/h que pueda mantener en 4ª velocidad. La verdad que el inicio siempre es peligroso, sales con fuerza y te ves bien, y tiras de desarrollo, pero me he mordido el labio y me puesto al trabajo.

He ido rodando como  si llevara una singlespeed, en los repechones era cuando metía 3ª velocidad y en las bajadas pasaba directamente de la 4ª a la 6ª, utilizando solo el mando derecho del buje interno, para volver a usar 4ª velocidad en cuanto el terreno era llano.

Los tiempos eran similares y en 43 minutos estaba enfilando la Avda. Cabo de Gata en Almería en dirección al Toyo.

Antes de llegar al Toyo hago una parada al borde de la carretera que rodea el aeropuerto donde se aprecia con total nitidez el perfil de la Sierra de Cabo de Gata y le hago unas fotillos a la "naranja mecánica".




Llego al Toyo y pongo dirección al paseo marítimo de Retamar. Apenas hay gente todavía en la calle y algunos hombres me ven pasar y no pueden reprimir el volver a mirar sobre lo que voy montado. Aprovecho para reponer fuerzas, con unas barritas y un trago de bebida isotónica, unas fotos y enfilo el camino de vuelta.




Durante el regreso sigo trabajando la cadencia y manteniendo un ritmo diesel para ir haciendo las piernas a las salidas largas que le esperan a la pequeñaja. Voy disfrutando de la tranquilidad de las carreteras rodeadas de vegetación hasta llegar a Costacabana y atravesar por delante de la Universidad.

Las cubiertas ruedan de lujo, son silenciosas y agarran perfectamente, me están gustando mucho, sólo queda ver la durabilidad. Cuando llevas varias horas subido pedaleando sobre la Brompton, hay partes del camino que te olvidas completamente que vas encima de una bici plegables y con ruedas de 16". A la entrada del Cañarete, una grupeta de ciclistas de carretera se ponen a la par y piropean a la pequeñaja "ostias que bicicletilla mas chula", alguno comenta que "anda bastante", pues me llevan viendo unos kilómetros. Se despiden y aprietan, yo a lo mio, a mi cadencia, y los pierdo de vista.

Llego a casa y veo que han sido los 75 kilómetros en 3 horas y 12 minutos a una velocidad media de 23km/h. Lo mejor de todo que he estado prácticamente las 3 horas practicando la cadencia y que la única molestia es la habitual de las posaderas, por lo demás todo mejor que bien.