martes, 12 de noviembre de 2013

"Cycle Chic"

Cycle chic es un concepto, movimiento o mas bien cultura basada en la bicicleta y la moda. Aunque cuesta algo entender que tienen que ver ambos conceptos, sin embargo están íntimamente relacionados en el uso actual de las bicicletas como medio de transporte sostenible en las ciudades. Ya he ido publicando post donde hemos visto como el mercado de la ropa urbanita ciclista crece al mismo ritmo que crece el uso de la bicicleta en las ciudades.


Aunque pueda parecer un concepto novedoso, no es así. Desde los origines del ciclismo, fueron las mujeres, las que debido a la rígida moral de la época se vieron obligadas a ingeniárselas para poder practicar ciclismo de forma elegante, recatada y lo más cómoda posible. Para ello necesitaron adaptar sus incómodos y abultados vestidos por otro tipo de prendas que mantuvieran las estrictas normas sociales de la época pero que les permitieran pedalear y disfrutar de la magia del ciclismo.



 Con el pasar de los años y adentrados en pleno siglo XX el movimiento siguió avanzando y las mujeres, continuaron adaptándose a los nuevos momentos, manteniendo sus ropas acordes a la moral y a la vez elegantes y cómodas.



El actual concepto de cycle chic se atribuye a Mikael Colville-Andersen, canadiense de 45 años que hace unos diez años, de manera accidental, tomó una foto de una chica muy mona a pedales que acabó siendo el germen del fotoblog Copenhaguen Cycle Chic. El objetivo era sacar ciclistas de la capital danesa con tacones, pañuelos, gorras, pantalones cortos, trajes de tweed o minifaldas. Con sus imágenes conquistó primero al universo blog para mas tarde arrasar en la industria de la moda y conquistar al mundo. No hay capital que no posea su versión del blog: en torno a 200 ciudades tienen sus propias fotos chic en bicicleta. Muchos le atribuyen el actual auge de la bicicleta en la ciudad a esta mezcla de estilo vintage  y ciclismo urbanita. 


 










 Actualmente se ha convertido en una tendencia o movimiento con millones de seguidores por todo el mundo, con un mercado de moda emergente, donde lo vintage se valora como lo más "cool", pero que al final, como dice Mikael Colville-Andersen, la principal consecuencia con que nos quedamos, es el auge de la bicicleta como medio de transporte sostenible.