martes, 19 de noviembre de 2013

Mi nuevo sillín Brooks B17 Imperial Honey

Ya hemos ido viendo las múltiples opciones a la hora de elegir un sillín. Hemos visto como podíamos diferenciar por materiales y formas dependiendo del uso que pretendamos dar a la bicicleta, de mi morfología y de mis gustos personales. Atendiendo a todos estos criterios me he decidido a comprar un sillín de cuero de la marca británica Brooks, en concreto, el modelo B17 Imperial en color Honey.



El sillín es idéntico al conocido B17, con las mismas dimensiones (275mm X 175mm), ideal para bicicletas donde el sillín y manillar vayan a la misma altura, pero con un acanalado antiprostático en la zona central, ideal para muchas horas de sillín. 

Viene presentado en una caja de cartón que te hace retroceder al siglo XIX con un toque retro inmejorable. Al abrir la caja, con una decoración sobria y con información del fundador de Brooks, descubrimos una verdadera belleza de sillín. Junto con el sillín vienen unos cordones de colores para personalizar las aletas del mismo, la llave para dar tensión al armazón cuando el cuero vaya cediendo, además de una carta felicitándonos por la elección y un periódico con noticias del universo Brooks.

El acabado del sillín es simplemente, espectacular. Los materiales son de excelente calidad y su terminación evidencia el porqué de su leyenda. La piel, los cromados, los remaches, todo transmite calidad y gusto por lo bien hecho.









Una vez desembalado y antes de instalarlo lo paso por la báscula y comparo con el Selle SMP TRK. Visualmente,  son sillines con dimensiones muy similares ya que ambos están indicados para trekking y presumen de ser sillines cómodos. En la báscula el Selle SMP es 141 gramos más ligero que el Brooks.



Selle Smp Trk 384 gramos
Brooks B17 Imperial 525 gramos
Antes de instalarlo comienzo la fase de rotura del cuero aplicando un compuesto de ceras naturales muy similar al aconsejado por Brooks (profide), pero que es español, fácil de adquirir y mucho más económico. Este se vende en Eroski y lo descubrí por los chicos de Reciclone que lo aplican en sus restauraciones de bicicletas y sillines. La verdad que tras probarlo y haber usado el profide con anterioridad, es casi igual, incluso éste español, como dicen los chicos de Reciclone, huele mejor.  Una buena aplicación en la parte inferior y así durante unas cuantas veces durante varios días y el resto lo hará el sudor y los kilómetros.






Una vez aplicado el producto lo instalo en la Brompton y el resultado, estéticamente, me encanta. La verdad que combinan muy bien Brompton & Brooks. Ahora solo queda hacer kilómetros y ver si cumple con las expectativas.