lunes, 18 de marzo de 2013

Mi "potro de tortura"

Como lo de entrenar en bici todos los días es prácticamente imposible, ir al gimnasio mas de lo mismo y entre trabajo y la familia, queda poco para poder mantener la forma. Por el mes de septiembre del año pasado, aprovechando que vendí una de las bicis que me quedaban, me informe y me compré una bicicleta de spinning. Tras mucho mirar por la web me decidí por el modelo de BH SB.2.1 que entre las características mas importantes, tiene rueda de inercia de 18 kilos, funcionaba por correa, manillar de triathlon y ciclocomputador.


Desde entonces no he dejado de usarla, aunque no había hecho spinning nunca, si que había oído hablar de él, y sobre todo, que era francamente divertido. Puedo dar fe de ello. Es más, mi mujer que no le van las bicis ni por asomo, la de spinning la ha terminado enganchando.

Las ventajas son innumerables y superan con creces los posibles "peros" iniciales. La tengo en la terraza y la solemos usar casi todos los días, conectándonos on-line en una página web temática:

http://www.cicloindoor.com/

Coloco el portatil en la terraza con sus altavoces y a darle caña. Las clases de esta página web de los chicos de "bestcycling" con increíbles, tienen de todos los niveles y suelen durar una media de unos 50-55 minutos, en los que no paras de moverte y trabajar cardio. Suelo hacer una media de 25 kilómetros quemando unas 600-700 calorías. Además, como se puede regular en todas las posiciones, la tengo con las mismas dimensiones que mi Tern, por lo que es como si pedaleara subido en ella.


Mi sufrida perra Gretta
Para completar el entrenamiento ciclista es muy bueno, además de resultar francamente divertido al combinar la música y ritmos con las frecuencias de pedaleo. Todavía me acuerdo de lo tedioso que me resultaban los días de rodillo. Me sirve para seguir acumulando kilómetros en las piernas y mantener la potencia aeróbica.