jueves, 14 de marzo de 2013

"Mono de bici" + viento = palizón

Después de aproximadamente 15 días de "monzones" en la tierra donde nunca llueve, a amanecido un día medio decente, sin nubes y con viento, pero con muchas ganas de bici, con un gran "monazo". Aunque las palmeras no se movían mucho, la información metereológica daba viento de 20-30 km/h. No importa, hay muchas ganas y a las 09.00 después de que el pequeño de la casa se vaya al cole salgo a pedalear y a disfrutar de mi pequeñaja.

Al salir de casa la temperatura es agradable, el termómetro marca 14ºC, empieza a calentar el sol y las ganas hacen que lleve un pedaleo muy alegre y una media alta, no bajo de los 30 km/h. Cuando me doy cuenta ya estoy en Almería y han caido casi 20 kilómetros, pero según me acerco a la costa, comienzo a sentir viento que azota de noroeste, y eso aquí es que lo tienes para ir y para volver.

Las palmeras y los juncos ondean con fuerza
Aunque tenía ganas de más, en Costacabana decido dar la vuelta, que no se si el viento aumentará, y llevo una semana sin montar en la bici, no vaya a ser que la vuelta sea un castigo. 
Comienzo el regreso, pero el mono de bici hace que siga pedaleando con ganas y aunque se nota bastante el viento, puedo mantener un ritmo decente.

Aun con viento puedo llevar un ritmo decente 26.9 km/h
Disfrutando de una buena salida en mi Tern
Me voy alejando de la zona de costa y vuelvo a entrar en el resguardo de la ciudad, ya se está acabando el buen rato, pero estoy disfrutando, necesitaba un día así, la semana anterior había sido dura, por la climatología y por el trabajo, no hay nada mejor que este tipo de droga, ¡toma chute de endorfinas!.

Ni una nube y un cielo azul
A mi Tern le da igual el viento, puede con todo.
Se acabó la bueno, llegada a casa y vuelta a la realidad, las piernas algo cansadas pero ha merecido la pena, en total 56 kilómetros, en 2 horas y 11 minutos y a una media de 25.6 km/h.