sábado, 5 de abril de 2014

Técnicas de negociación con nuestra pareja para salir con la bici

Las técnicas que voy a comentar a continuación son fruto de 16 años de matrimonio, fruto de la observación y las técnicas del ensayo y el error. El paso del tiempo te va permitiendo tener perspectiva y comprender como en la mayoría de los casos, salvo honrosas excepciones, como a nuestras parejas les importa lo más mínimo la bicicleta, es más, suelen ser elementos de discordia. En este tiempo he tenido bicicletas de todos los tipos y todas han sido epicentro de tensiones. Las de mtb porque ensuciaban, las de carretera porque ocupaban y las plegables porque las usaba más de la cuenta. La Brompton tampoco se ha librado, pero como queda tan recogida en su armario se va salvando.

Todos estamos deseando, como los windsurfistas, que llegue la gran ola, ese día de sol, sin viento y que además es sábado o domingo. Y todos, cuando hemos dicho el viernes, que íbamos a salir, hemos comprobado como el rostro de nuestra pareja cambiaba. Este es el punto donde deberemos aplicar las técnicas que a continuación os muestro.

1º) La norma esencial y que nunca, digo nunca se debe romper, es enfrentarse en campo abierto a nuestra pareja. Nuestra pareja es mujer y además nos conoce mejor que nuestra propia madre. Aunque el primer impulso nos diga que debemos plantarnos y decir que saldremos con la bici, NO, hay que templarse y escuhar. Si nos dejáramos llevar sería una derrota total antes de empezar.

2º) Al observar el cambio de rostro, deberemos preguntar si tenía planes. Esto es muy importante, porque debemos dar por seguro que los tiene. Nosotros lo sabemos, pero es conveniente hacerse el sorprendido y escuchar de forma activa lo que nos cuente. Este es un buen comienzo.

3º) Después de escuchar sus planes, hay que recurrir a la fase de hacerse el resignado y comentarle que en tal caso, aunque teníamos muchas ganas no saldremos. Aunque esto parece un suicidio y que sería renunciar a la salida, no es así. Es en ese momento donde saldrá la vena de madre que llevan dentro y que nosotros hemos provocado, para que nos diga que podemos salir.

4º) Ahora que ya tenemos la salida garantizada porque le hemos hecho creer que nos la ha permitido ella, se tratará de conseguir el máximo tiempo posible. Para ello no debemos preguntar, sino dejar que ella hable. Lo más probable es que nos diga que si vamos a tardar mucho. ¿Cual es el concepto de no tardar mucho para una mujer?. Esto es muy relativo. Para ellas 4 o 5 horas de tiendas, de peluquería o de café con las amigas es un ratito, pero si hablamos de bici es un sacrilegio. La experiencia me dice que si madrugas y llegas de 11.30 a 12.00 horas tendrás un fin de semana normal. Si llegas de 12.15 a 12.45 horas casi seguro que tendrás "morros" y mal ambiente y que si llegas pasadas las 13.00 horas date por sentenciado para toda la semana.

5º) Ya tenemos todo preparado. La bici y la autorización con bendición de nuestra pareja. Ahora queda el momento de la salida. Es esencial no hacer ruido y ser sigiloso. Si la despertamos a esas horas intempestivas del fin de semana podemos echar al traste todo nuestro trabajo previo de negociación. Antes de irnos, recordar dejar una taza de café hecho para cuando se levante y si le ponemos un mensaje cariñoso encima, mucho mejor. Son muy detallistas y sin saberlo estamos sembrando para el futuro.

Dicho esto, y aplicando las técnias que he compartido con vosotros, hoy he salido y he disfrutado de una estupenda mañana en bici. Aunque he tenido que madrugar para poder llegar a esas horas "razonables", estas horas perdidas de sueño son bien invertidas por el placer de la mañana pedaleando sin a apenas tráfico.

Me he ido hasta Balerma y se ha pasado volando mientras planeaba y pensaba próximas aventuras en bici plegable.


Esta parte del poniente almeriense es la denominada "mar de plásticos" y tiene la particularidad de encontrarse entre las postrimerías de Sierra Nevada y el Mar Mediterraneo. Se encuentra salpicada de invernaderos y cortijos agrícolas que la confieren ese particular paisaje que la diferencia de otras provincias costeras más turísticas.


Al final  han sido 65 kilómetros en 2 horas y 57 minutos a una velocidad media de 21.9 km/h.