domingo, 11 de mayo de 2014

Reflexiones de un commuter sudoroso

Aunque todavía estamos en primavera, las temperaturas de esta semana en casi toda España, y sobre todo en el sur de la península, han sobrepasado los 25º C todos los días. Los que usamos la bici a diario para ir al trabajo nos hemos dado cuenta de golpe como cada año ocurre por estas fechas. Volvemos a llegar sudando al trabajo.



A nadie se le escapa que con el aumento de temperatura se transpira más, y si además le añades un trayecto en bicicleta vestido con ropa de trabajo, esa reacción biológica se agudiza todavía más. Por las mañanas se hace mucho más llevadero, pero a partir de las 08.00 horas las temperaturas son ya elevadas.

Tenemos una serie de factores que aunque no solucionarán el problema, si podrían hacerlo algo más llevadero. El tema de la distancia no es negociable, ya que es la misma de siempre, pero si podemos bajar el ritmo de pedaleo. Hay que bajar el pistón, sino inevitablemente con estas temperaturas sudaremos en abundancia. Yo tengo controladas algunas distancias y sus consecuencias de transpiración:

- Menos de 5 kilómetros (no más de 5-10 minutos) a un ritmo medio de 15-20 km/h.
Llegaremos con el punto justo de temperatura corporal, pero sin llegar a sudar.

- De 5 a 10 kilómetros (entre 20-30 minutos) a un ritmo medio de 15-20 km/h.
Llegaremos con manchas de sudor en la ropa y la frente húmeda, pero con algo de agua y una toalla se puede solventar.

- A partir de 10 kilómetros ( mas de 30 minutos) a un ritmo medio de 15-20 km/h.
Llegaremos empapados en sudor y resulta imprescindible tener una ducha al llegar al trabajo.

Podemos salir de casa con ropa deportiva y cómoda que no haya problema de que quede algo sudada y cambiarnos al llegar al trabajo. Con alguna toalla y agua para refrescarnos nos cambiamos con la ropa de trabajar y podemos salvar la situación.

Hay gente que en estas fechas evita usar casco para que la cabeza no sude tanto. Yo en este punto soy intransigente, siempre llevo casco aunque sude más.

El regreso a casa después del trabajo, si ha sido por la mañana, coincidirá con las horas más altas de calor. En este punto, recomiendo tener ropa alternativa, si bien, no hay tanto problema porque aunque lleguemos sudados, lo haremos en casa, donde nos espera la ducha, pero si hemos optado por la camisa y el pantalón del trabajo llegarán empapados en sudor. Es muy recomendable no olvidar llevar líquido y tampoco está de más echar unos guantes.

En fin, que si alguno no estaba muy convencido de usar la bici para ir al trabajo, leyendo esto se le quitarán las ganas. Pues no debe ser así, porque el momento más bueno del día para mí, es ese pedaleo por la mañana al ir a trabajar o por la noche de regreso. Esa sensación del aire caliente del verano en la cara no tiene precio.