domingo, 29 de diciembre de 2013

Última salida del año con la Brompton (53 kilómetros)

Después de haber soportado una gripe y una ciclogénesis explosiva, por fin se presentaba un día óptimo para poder hacer una salida con mi Brompton. Aunque no iba a ser una salida larga la iba a disfrutar a conciencia ya que el día apuntaba que sería soleado y la última salida del año.

Aunque anunciaba un día soleado en Almería, la mañana amaneció tremendamente fría y por tanto tocaba equipación de invierno. Cuando hace día como el de hoy con un cielo tan azul y un mar que hace de espejo me encanta ir en dirección a Almería, hacia Costacabana bordeando la costa. Es una de mis rutas de entrenamiento y esparcimiento favoritas, puesto que me ofrece unas vistas inmejorables durante casi todo el camino y me supone unas dos horas para una distancia media de entrenamiento con sus 53 kilómetros.

En anteriores post comenté que había comenzado a trabajar la cadencia con la Brompton y que me estaba dando muy buenos resultados. He estado leyendo bastante sobre gente que realiza largas distancias con bicicletas Single speed y eso me ha inspirado para aplicar su filosofía a la hora de como enfocar los trayectos, economizando desde el principio. Con esa filosofía me encuentro muy cómodo manteniendo velocidades medias muy aceptables en torno a 22 y 23 km/h utilizando prácticamente una única velocidad (la 4ª), pero sabiendo que en realidad tengo otras tres velocidades por debajo para situaciones de apuro y otras dos por arriba para terrenos en bajada.

El sillín Brooks B-17 Imperial ha ido genial, aunque no le había podido realizar todavía ninguna salida larga, me he notado muy acoplado. Creo que es evidente que el modelo Imperial se adapta mucho más rápido que el B-17 estandar. Se podría decir que es casi cómodo desde el primer día. No obstante, le he ido aplicando el compuesto de ceras en la parte inferior y superior, dejándolo actuar durante un día entero y comprobando como en la parte inferior se absorbía completamente y en la superior con un trapo terminaba de ser absorbido. En los primero kilómetros tus isquiones no encuentran muy bien el sitio pero según va pasando el tiempo se confirma que cuanto más duro es el sillín mejor y menos dolor.

A la llegada a Aguadulce le hago unas fotos a la Brompton con el Puerto Deportivo al fondo aprovechando el soleado día de diciembre. Al final han sido 53 kilómetro en 2 horas y 17 minutos a una velocidad media de 23.2 km/h.