jueves, 25 de julio de 2013

La Brompton ya está en casa

Mucho más pronto de lo previsto, ayer a última hora llegó la Brompton a casa. Me tuvo todo el día esperándola y cuando ya daba por bueno que llegaría al día siguiente, a las 19.00 horas sonó el timbre y vino el repartidor de Seur con una "cajita" conteniendo la nueva integrante de mis aventurasenunabiciplegable.


El propio tamaño de la caja y su poco peso al cogerla indicaban que de momento la realidad se acercaba a mis expectativas en esta primera fase. Cuando empecé a leer el exterior de la caja vi como vendían la idea de que sus productos estaban hechos a mano y era hechos para durar. 


Cuando abrí la caja, me encuentré el concepto que ha hecho famosas mundialmente a estas pequeñas, me refiero, a su espectacular plegado.


La Brompton, venía totalmente montada, únicamente, llevaba desmontado el sillín. Al coger el sillín me llamó la atención los detalles en su diseño. Es muy ligero, tiene el logo Brompton en un lateral de la  nariz, está muy bien rematado en la parte inferior y presenta dos ojales en su parte trasera como los sillines Brooks para poder instalar desde una bolsa tipo Carradice a la colocación de presillas para transportar el saco de dormir o esterilla. En el extremo inferior de la nariz presenta una zona ergonómica para poder asirla y levantar la bici plegada. Tanto los rieles como la nuez para unir a la tija el sillín tienen un acabado impecable, rebosando calidad en su terminación.




Montado el sillín en su sitio, presenta otro detalle en la tija. Tiene una pequeña arandela de goma estriada donde asienta la nuez del sillín, consiguiendo así evitar posibles ruidos o crujidos. La tija es la extendida,  es decir, la que tiene 60 mm más que la estandar. Viene acabada en un cromado brillante y sube y baja con gran precisión. la presilla de liberación de la tija, tiene un aspecto algo espartano, pero cierra y abre con una mínima presión de dos dedos.


Los pedales no parecen nada del otro mundo, son de aluminio con el cuerpo central de plástico. De momento los usaré hasta que fallen, y luego pondré los MKS que tengo de las anteriores. El pedal plegable tiene un clip algo mejor que en los anteriores modelos y pliega con facilidad, presentando el aluminio un acabado de una aparente calidad.


Las ruedas tiene un aspecto estupendo. Son las nuevas ruedas con doble pared, y aunque no llevan ningún tipo alarde decorativo a modo de pegatinas, si tiene una imagen limpia y de calidad. Las cubiertas son las Brompton Klevar, que me sorprendieron por el poco balón y cantidad de presión que llevan, hasta 100 psi.



El buje trasero BWR parece de juguete, es tan pequeño que resulta increible pensar que dentro lleve tres velocidades tan espaciadas. Presenta un acabo cromado muy llamativo.


La zona del desviador de 2v y el tensor rezuman plástico por los cuatro costados. Resulta llamativo, detalles de tanta calidad en algunas zonas y sin embargo ver este tipo de piezas de plástico.



Otro de los puntos que cambiaron en el modelo del 2013 fueron las bielas, manetas de freno y puños. Las bielas no tienen nada que ver con las anteriores. Primero el acabado es anonizado, no cromado como las anteriores, y además, por fin presentan la posibilidad de poder cambiar únicamente el plato y no el conjunto completo de biela+plato. El aspecto, como en el resto de la bici es de práctico y de bien acabado.

 
Las manetas de freno era uno de los primeros cambios a realizar por los usuarios en los modelos anteriores, ya que, aunque eran efectivas, el aspecto dejaba mucho que desear. El nuevo modelo de manetas de freno, tiene al igual que las bielas, un aire más moderno y transmiten sensación de mayor resistencia y calidad. El diseño de los mismos ha sido totalmente adapatado a su limitación de posicionamiento en los manillares Brompton para conseguir su plegado, resultando, a pesar de su inclinación, bastante cómodo debido a la ergonomía de la palanca. Los puños son de espuma negra y resultan austeros y probablemente efectivos.

 
Como al final escogí la versión M6L, con guardabarros, incluye una bomba de la marca Zefal perfectamente asentada en el basculante trasero. Las ruedas que vienen junto a la suspensión y que en posición de descanso con el basculante al revés, hacen su trabajo, sostienen y se pueden guiar, pero entiendo el concepto de las eazywheels. Creo que si fuese una necesidad, el tener que llevarla rodando, estas ruedillas serían lo primero en cambiar por otra opción con un rodar más generoso. Pero aún así, con estas ruedillas y la rueda guia del guardabarros, la bici es estable y rueda perfectamente.


La bici plegada es un espectáculo. Yo que siempre he tenido bicicleta y que ya he tenido tres plegables, es ahora cuando entiendo el concepto de plegable. Lo que he tenido hasta ahora han sido bicicletas que se doblan, pero no que se pliegan. Es increíble como se puede reducir una bici a este pequeño paquete.





El momento del desplegado, lo hice sin paños calientes, sin mirar instrucciones, puesto que había visto mil veces como se hacía en los vídeos no debería tener problema. "Craso error amigo Claudio". De la teoría a la práctica va un trecho. El primer paso, quitar la palomilla y levantar el manillar debe hacerse de abajo hacia arriba, si se pretende desde otro punto no hay manera. Primer contratiempo solventado. Subida de tija no tiene historia, pero el despegar la rueda delantera tampoco lo hice a la primera. Se debe sujetar la tija con una mano y levantar algo la rueda delantera para que desenganche de la vaina. Finalmente el movimiento del basculante, quizás sea el gesto más intuitivo y fácil. 




Tras disfrutar de esta obra de la ingeniería durante unos minutos, llegó el momento de introducirla en su "garaje", su próximo lugar de descanso, el armario de la terraza. Esta plaza de parking plegatero, ya había sido usada por su predecesoras, y es un punto de comparación evidente, ya que con las otras, sólo podía utilizar algo menos de la mitad del armario. La Brompton, no solo no llega a ocupar la mitad del armario, sino que me permite en el mismo sitio donde está plegada, colocar cosas detrás. Creo que cabrían en el mismo espacio dos Brompton. Insisto, aunque resulte reiterativo, es increíble lo reducida que queda.


De momento, me siento como un niño con zapatos nuevos. "Menudo juguete", me dicen mi mujer e hijos y mientras yo tengo esa sensación de incredulidad de verla en mi casa y no terminar de digerirlo. En fin, ya está aquí y ahora me toca ir probando y adaptándonos ambos, pero de momento promete. El aspecto calidades de terminación ha sido lo que esperaba, una mezcla de delicadeza británica en algunos acabados, y por contra, zonas plagadas de plástico. Es evidente la mejora de algunos aspectos con respecto a los modelos anteriores, como ruedas, bielas y manetas de freno. 

Finalmente, no eres consciente de lo pequeña que queda plegada hasta que no la manipulas con tus propias manos en tus zonas habituales como la casa o el trabajo.