martes, 16 de septiembre de 2014

El primer café de la mañana sobre la bici

Se acaba el verano y todos debemos incorporarnos a nuestro quehaceres diarios. Los que usamos la bicicleta para ir hasta nuestro trabajo echamos de menos muchas veces el poder apurar algo más de tiempo entre las sábanas, pero el salir sin tomar el primer café de la mañana es un sacrilegio para nuestro adormecido organismo. Los "yankis" que para estas cosas nos llevan muchos años de ventaja, tienen ideado un sistema sencillo y eficaz para poder llevar un café en óptimas condiciones de temperatura y sin derramarse sobre nuestra bicicleta y así poder ir saboreándolo mientras pedaleamos a nuestro lugar de trabajo.

La idea consiste en un soporte específico fabricado en aluminio o plástico que se instala sobre el manillar y que permite encajar un vaso de café, bien de los deshechable para llevar o con un punto más sibarita, de acero inoxidable con una boquilla para poder beber en marcha sin mancharnos.












 






A los que todavía no nos hemos decidido por este sistema y sus ventajas, nos conformamos con llegar pronto al trabajo y poder saborear en el bar de al lado ese café tradicional en taza que nos dilatará la pupila para toda la mañana, y que si nos lo decoran con motivos de bicis, añadirá una sonrisa.