martes, 22 de enero de 2013

Primer test: 90 km Roquetas-Adra-Roquetas

Primer test serio para la chiquitaja, una salida con los amigos de 90 kilómetros. El domingo 20 de enero hizo un día estupendo y soleado en tierras de Almería y a las 09:00 horas quedamos Loren, Jesús y yo para hacer la rutilla Roquetas de Mar-Adra-Roquetas de Mar, un total de 90 kilómetros, sin desniveles de interés.

Datos:

- 90 Km totales
- Tiempo pedaleando 3 horas, 33 minutos 40 segundos
- 25 km/h de velocidad media
- 53.8 km/h de velocidad máxima

Mi amigo Loren en su flamante Giant de carbono

Mi amigo Jesús y su Wilier nueva
El que suscribe y la pequeñina

Fuimos disfrutando del buen día, rodando a buena media y con poco viento hasta llegar a Adra, ahí fue cuando comencé a notar la diferencia de postura de las bicis de carretera de mis amigos y la mía, más erguida. Hubo algún momento en que iba incómodo para mantener el ritmo de ellos, pero principalmente debido al viento, por lo demás el pedaleo era alegre y fácil de mantener en 6 velocidad y 7 velocidad los 27-30 km/h. En una bajada buena que ahí en la vía de servicio puse la última corona y volé hasta los 53 km hora sin ninguna percepción de inseguridad.

En Vicar se unió Pepe, y nos acompañó todo el camino.


Nos tomamos unos geles en Adra y de vuelta, ahora el viento curiosamente volvía a tenerlo en contra, pero aquí en Almería lo del viento es para llorar, en cualquier momento te cambia y lo llevas de frente. Fue sobre el kilómetro 65 cuando comencé a tener problemas con el sillín, me estaba mordiendo literalmente. Es bonito, tiene una estética racing, pero muerde. Cuando salí con la pequeña e hicimos 50 kilómetros no me dio tiempo a comprobarlo del todo, pero apuntaba morder, así que o le ponemos bozal o habrá que cambiarlo y en otra entrada hablaré del cambio de sillín.

Conclusión: se puede hacer lo que tú quieras con esta bicicleta de ruedas pequeñas, los límites nos los ponemos nosotros y a veces nos los ponen los demás con sus prejuicios. La posición es muy cómoda, no tuve ninguna molestia de cuello, ni muñecas, tampoco de espalda, pero tampoco hubo subidas importantes, creo que si las hubiese si se cargaría bastante la espalda ya que vas todo el rato sentado sin la posibilidad de poder ponerte de pie. El problema a solucionar inmediatamente es el sillín. Ya comienzan a asomar brotes verdes en la cabeza y la idea de hacer una Brevet, prueba de larga distancia de 200 km, pero eso es otra historia y ya irá tomando forma.