martes, 10 de junio de 2014

Review 4000 kilómetros Brompton

Ya he sobrepasado la semana pasada los 4000 kilómetros con mi pequeña Brompton y es hora de volver a revisar como se va comportando. 

- La bicicleta sigue sin hacer el más mínimo ruido o quejido. Me resulta totalmente increíble, porque he usado plegables de gran calidad, pero todas se quejaban a partir de un número de kilómetros. En Brompton, me sigue sorprendiendo como un sistema tan simple y sencillo de cierres sigue siendo totalmente efectivo. No necesita mantenimiento y el plegado-desplegado continuo no la afecta lo más mínimo.

- La posición de conducción, si antes me parecía estupenda, ahora que ya llevo muchos kilómetros sobre ella puedo asegurar que junto con su cuadro de acero, la geometría de Brompton es su principal baza. La utilizo todos los días, varias veces y hago salidas de muchas horas como hacía con otras bicicletas de ruedas grandes.

- La pintura se mantiene en buenas condiciones a excepción de lo que comenté en la review de los 2000 kilómetros, donde hacía mención a que se había desconchado en los extremos de las zonas donde cierra la mordaza de aluminio. Lo que si ha fallado son las pegatinas que trae el cuadro que se han despegado por los extremos y en la zona donde suelo colocar el botellero se ha desconchado.


- Los cables y fundas se encuentran en perfecto estado, al igual que los mandos. Sobre este punto, he de decir que he estado muy tentado de haber cambiado el mando derecho (mando del buje interno) por uno de mejor aspecto de Sturmey Archer, pero el hecho de que el mando original, pese a su estética discutible, haya funcionado sin ningún fallo, me ha convencido para seguir usándolo.

- Los frenos que era un punto discutido en las bicicletas Brompton, creo que con el cambio de manetas en 2013 se ha subsanado casi completamente. No se podrá conseguir una frenada como en una bicicleta con ruedas de mayor perímetro y por tanto, mayor pista de frenado, pero se obtiene una frenada correcta y hasta contundente cuando se necesita. Las zapatas se encuentran en perfecto uso y les queda todavía muchos kilómetros para ser reemplazadas.


- Con el tema de la transmisión estoy contentísimo. Aunque ya había disfrutado de las ventajas de un cambio interno, no había usado un Sturmey Archer. Son unos cambios verdaderamente duros y fiables. He de reconocer que en algunos momentos podrían tildarse de toscos, pero creo, que sería mas acertado usar precisos. No han fallado en ningún momento. Me he acostumbrado al sonido que producen al rodar y es un verdadero placer usarlo. El desviador de los dos piñones sólo fue impreciso en una salida en la que no engranaba el piñón de 16 dientes. No hizo ni falta dar mas tensión al cable para tensar el muelle, simplemente limpiar la base del desviador y engrasar y desde entonces ni un fallo. Es toda una garantía el poder hacer kilómetros y kilómetros olvidándote de la transmisión.

- La cadena se encuentra todavía en buenas condiciones, he usado el medidor o galga en la posición de 0.75 e indica que le quedan kilómetros por delante. En el momento que con el medidor, la parte que ahora no entra en el eslabón, haga la intención de introducirse, será el momento en que deba cambiarse.

- Las ruedas es un punto que reviso cada poco y procuro mantener en buen estado. Los radios son de muy buena calidad, no presentan ningún punto de oxidación, ya que en otras bicis fue uno de los primeros sitios donde comenzó a salir óxido, problema casi inevitable en sitios de costa.

- Las cubiertas originales Brompton del modelo 2013 son una maravilla. He usado varios modelos de las emblemáticas Schwalbe, como las Big Apple, las Marathon Racer o las Kojak y todas presentaron signos de desgaste a los 2000 kilómetros. Las cubiertas Brompton con su refuerzo de Kevlar me están permitiendo no haber tenido en estos 4000 kilómetros ningún pinchazo. Ruedan muy bien, pesan poco y el desgaste tras 4000 kilómetros es muy leve.

Cubierta delantera con 4000 km
Cubierta trasera con 4000 km
Como conclusión final, decir que es bien merecida la fama de plegable fuerte y duradera de Brompton y que es una fiel compañera para lo que la pidas. Es mi bicicleta para todo, para ir y venir al trabajo todos los días, para pasear y para hacer deporte con ella.