jueves, 20 de febrero de 2014

Salida Roquetas-Adra (90 km) y review Lowe alpine peak runner

Ahora que el tiempo está dando una tregua he aprovechado para hacer una salida de las largas en solitario y además para probar una riñonera de trail o runner que he comprado para llevar todos los cachibaches en futuras salidas aún más largas. Llevaba tiempo dándole vueltas a un sistema que me permitiera llevar algo de comer (bocadillo, fruta, etc) no las típicas barritas, que además pudiese llevar alguna prenda extra como un cortavientos y sobre todo poder llevar más liquido. Este aspecto era muy importante, ya que me gusta hidratarme con mucha frecuencia y un único bidón se me hace poca cantidad. Otro aspecto era que no quería que fuese la típica mochila que me terminaría por empapar la espalda de sudor. Tras buscas por la red encontré lo que buscaba, una riñonera de la marca Lowe Alpine modelo Peak runner que compre on-line a un precio muy razonable.




Esta fabricada en cordura con cremalleras grandes y de calidad.  Esta pequeña riñonera consta de un bolsillo principal con una capacidad de 7 litros, mas que suficiente para llevar multiherramienta, bocadillo, plátano, cartera, llaves, etc, y sigue quedando bastante espacio libre, resultando muy amplia. En la parte superior presenta una gruesa asa que resulta muy cómoda para poder quitar y poner una vez está cargada. Este bolsillo es de doble cremallera y con una boca amplia de fácil extracción.


En la parte frontal tiene un bolsillo de malla para poder llevar el móvil y algún otro objeto pequeño como barritas energéticas. Este bolsillo presenta una solapa de material visible reflectante y que permite poder enganchar algún tipo de luz trasera de las usadas para las tijas del sillín. Presenta dos tiras de compresión para poder sujetar en el exterior una prenda y dos bolsillos laterales de malla donde poder llevar dos bidones extras. Estos bolsillos llevan sendas correas de compresión para ajustar completamente.



Además de la capacidad y los sistemas de cierre y compresión, uno de los aspectos más importantes en este tipo de bolsas es la superficie en contacto con la espalda, en este caso la parte baja de la misma, que debe ser de un material transpirable. Presenta una amplia zona para el contacto con la espalda, es acolchada y de rejilla para así evitar que se condense mucho sudor en esa zona.


Otra de las claves de esta riñonera es su diseño. Tiene una forma estrecha y alargada para poder ajustar completamente a la zona donde debe ir sujeta. Aunque ha sido diseñada para trail y runner, precisamente por esas circunstancias, hacen que sea idónea para el ciclismo, ya que no se mueve lo más mínimo y no afecta ni molesta nada durante el pedaleo.




Una vez pertrechado completamente me lanzo a la carretera. Estas dos semanas en las que ha predominado el mal tiempo no he podido hacer ninguna salida larga con la Brompton, todo ha sido carrera a pie y spinning, pero las sensaciones al comenzar a pedalear han sido muy buenas.

El sistema de pedaleo constante y sin grandes exhaltaciones es básico con las ruedas tan pequeñas. Una vez te acostumbras, las distancias que puedes cubrir son idénticas a las de otras bicis. Al salir temprano tuve que llevar el chaleco cortavientos, pero rápido entré en calor y hubo que quitarlo. Lo doblé en forma de rulo y  lo coloque en la parte trasera de la riñonera sujeto por las tiras compresoras y funcionó estupendamente sin moverse en todo el camino.

El camino se ha hecho muy ameno porque llegando a Balanegra se me ha unido un ciclista de carretera de El Ejido que curioso me ha preguntado por la bici y me ha acompañado hasta Adra, discurriendo una parte importante del trayecto sin darme mucha cuenta mientras charlábamos amistosamente. Tras hacer una pequeña parada para aliviar la vejiga y reponer fuerzas de vuelta para casa. La suerte estaba de mi lado y antes de llegar a Vicar se me ha unido otro ciclista con una Cannondale de 29er que igual que el otro compañero ciclista le ha curioseado la bicicleta y poder llevar un ritmo tan alegre. Por suerte iba hasta Roquetas y el camino de regreso ha sido un abrir y cerrar de ojos.


La riñonera cumple con mis expectativas y mis necesidades. He podido llevar la prenda extra, la bebida extra y un delicioso sandwich de mantequilla y mermelada de calabaza. El sudor en esa zona de la espalda es el previsible, pero nada fuera de lo normal y no ha molestado ni se ha movido en todo el camino.

Al final han sido 90 kilómetros en 4 horas y 3 minutos a una media de 22.1 km/h.