miércoles, 15 de junio de 2016

¿Bicicletas de carretera con suspensión?

Actualmente el abanico de bicicletas de carretera con posibilidad de rodar por caminos escarpados se ha ampliado con multitud de modelos como las "gravel" o "adventure bikes". No obstante, todas ellas siguen manteniendo la misma esencia de las bicicletas de carretera y confían en la rigidez de su cuadro atenuando las irregularidades del terreno gracias a los avances en geometría, en llantas y neumáticos y en los nuevos materiales como el carbono. Aún así, las grandes marcas siguen a la búsqueda de la bicicleta de carretera con "suspensión", como ocurriera a en la década de los 90 cuando arrastrados por los rápidos avances en la bicicleta de montaña se incorporaron horquillas con suspensión en pruebas como la Paris-Roubaix.


Cinelli 1986
 


Lemond "Clark Kent" 1991

Bianchi 1994

Bianchi 1996

Trek 2005

Actualmente, las grandes marcas han optado por diferentes sistemas con el fin de conseguir atenuar o incluso amortiguar las irregularidades de los caminos. En este recorrido, el sistema más obvio y que ha recurrido a una horquilla con suspensión de contrastada solvencia como la "lefty" ha sido Cannondale con su espectacular modelo "Slate". Una bicicleta encuadrada dentro de esa modalidad de "gravel" o "adventure bike", con una geometría de vainas cortas y ruedas de 650B con balón de 42 que hacen de ella una compañera agil, enérgica y divertida máquina.




El siguiente modelo que he elegido es la Pinarello Dogma K8-S, con su nuevo sistema de suspensión ligera DSS 1.0 (Dogma Suspension System) y sus vainas de carbono planas flexibles (Flexstays) consiguen poder pedalear sin preocuparnos del terreno mientras la máquina absorve y disipa los impactos. Una joya al alcance de muy pocos.





Continúamos con modelos que han optado por añadir elastómeros al cuadro en zonas sensibles para facilitar esa función de absorción y dispersión del impacto. Son tres modelos los que se han decantado por este sistema: Trek, Lapierre y Specialized.

El gigante norteamericano Trek con su modelo Domane y su teconología "Isospeed" que permite regular a nuestro gusto y características sus elastómeros situados en la rótula central bajo el sillín y en la cabeza de la dirección, consiguen aboserver verticalmente los constantes impactos y hacer una conducción mucho más agradable y alargar la aparción del cansancio.





El modelo Pulsium de Lapierre se ha decidido por la insercción de un elastómero en la unión de los tubos superior y vertical para conseguir unos óptimos resultados en la absorción vertical gracias a la technologia SAT (Shock Absorption Technology).





La última bicicleta es la Specialized con su legendario modelo Roubaix. La construcción de carbono de la Roubaix está diseñada para maximizar la flexión vertical, mientras las inserciones Zertz y la tija de sillín CG-R absorben las vibraciones de la carretera, haciendo que sea una de las bicicletas preferidas por los cicloturistas para largas salidas.





Para finalizar algunas propuestas de marcas no tan conocidas que también han apostado por modelos con capacidad de absorción, como por ejemplo Calfee Design y su modelo Manta que utiliza un sistema de amortiguación en la unión de las vainas con el tubo vertical.





El último modelo de bicicleta es el Vortex de la empresa Razik que ha reducido a la mínima expresión su cuadro manteniendo los extremos a modo de racores y usando como tubos principales un entramado de pequeños hilos entrelazados (Isotruss tubing) que le confieren además de ligereza gran capacidad de absorción.