martes, 7 de julio de 2015

Alpujarra en Brompton: 1ª etapa San José-Instinción



El miércoles era el gran día y me levanté temprano para preparar todo con tiempo. Aunque mis amigos pasarían a recogerme sobre las 12.00 horas, prefería tener todo listo. De la lista original añadí algunas cosas como: un bañador, unas chanclas de goma, unas alpargatas de lona, un paquete de 500 gramos de sales minerales para diluir en agua, algunas barritas energéticas y crema para las rozaduras Mytosil. En total 5 kilos y 800 gramos a los que habría que añadir el peso del bidón Altus de acero inox de 750cc y otra botella de 500cc. Me encanta la T-Bag, es la bolsa más polivalente que jamás he visto, me cabe todo perfectamente, y aún me quedan libres todos los bolsillos de red exteriores. Una vez quitada de la Brompton me permite llevarla por el asa como una pequeña maleta mientras llevo en la otra mano a bicicleta plegada.

 

Al final la hora de recogida se retrasó algo más y salimos de Roquetas de Mar rumbo a San Jose sobre las 12.50 horas. Mientras hacíamos el trayecto hasta San José nuestros rostros mostraban las ganas de hacer el viaje. Henchido de desconocimiento del terreno les comenté la posibilidad de regresar la última etapa en bici desde Granada en el mismo día. Tras el asombro inicial por la brabuconada reímos pero en el fondo yo no descartaba la idea. Al llegar a San José descargamos todos los bártulos y montamos las alforjas en las bicicletas, dando el chupinazo oficialmente a la salida de nuestra aventura ciclista por la Alpujarra pasadas las 14.00 horas, con una temperatura de más de 38ºC.



Con las ganas y el viento a favor llegamos a Ruescas volando y continuamos camino hasta Almería capital donde hacemos parada para comer. Durante el trayecto me asaltaban las dudas sobre las posibilidades reales de usar la Brompton para esta ruta que sobre el papel se preve dura y que de momento estoy en territorio propicio sin desniveles. Buscamos un bar con terraza para poder dejar las bicicletas y damos buena cuenta de unos bocadillos de carne con tomate, ensalada de pipirrana y unas cervezas bien heladas. Jose que también tiene una Brompton comenta como llanea la pequeñaja mientras Jose Mari y Vicente aún están algo escépticos de las posibilidades reales de la pequeña británica. Un poco de sobremesa con helado y café y a las 17.00 reanudamos ruta hacia Instinción.


 
Atravesamos toda Almería y continuamos por Huercal de Almería hasta Benhadux donde comenzamos a subir hacia la Alpujarra almeriense. A partir de este punto no dejaremos de ascender. Los kilómetros se hacen durísimos con una temperatura de 40ºC que nos derrite sobre los sillines. Debemos parar a la entrada de Alhama de Almería a la sombra de unos invernaderos donde nos podemos remojar con una manguera y protegernos del sol abrasador.




Pasada Alhama de Almería el sol empieza a calentar menos y los kilómetros restantes hasta Instinción se hacen mucho más llevaderos, pudiendo disfrutar algo del paisaje. El paisaje aunque seco empieza a a mostrarnos más vegetación y algunas vistas de la Alpujarra almeriense.


 


Con la tarde ya bien avanzada llegamos al hotel y tras descargar todas nuestras cosas damos una vuelta por el pueblo hasta encontrar un bar donde cenamos unas cervezas y unas buenas tapas típicas de la zona. Para la ocasión nos colocamos nuestras flamantes camisetas que Vicente se ha encargado de preparar con el logo de nuestro viaje. 



 
 


El primer día ha concluido con una mezcla extraña de sabores entre la ilusión y las ganas por empezar a pedalear y la frustración que provoca el calor sofocante, dejándonos casi extenuados a todos. 



Al día siguiente hay que empezar a pedalear pronto porque se preve una semana con temperaturas cercanas a los 40ºC y pedimos el desayuno para las 07.00 horas. A pesar de encontrarnos reventados por el calor, la noche es tremendamente calurosa y junto a los mosquitos hace que Jose y yo no podamos descansar bien. Luego nos enteramos que Vicente y Jose Maria roncaron a pierna suelta.