lunes, 19 de octubre de 2015

Como regular el desviador de 2v de la Brompton

Desde la aventura de la Alpujarra en Brompton no le había prestado mucha atención a la pequeñaja, aunque seguía usándola para ir al trabajo, la verdad es que no le he hecho muchos kilómetros. El no limpiar la transmisión (cadena, piñones y desviador) junto con algún día de lluvia, añadió barro a la suciedad que ya existía produciendo continuos fallos en el desviador para el cambio de piñones. La verdad es que desde que tengo la Brompton no había tenido ningúnn problema con el desviador que no se hubiese solventado con una buena limpieza, así que lo primero que hice fue desmontar el tensor y limpiar las rodanas que tenían mucha mugre acumulada. Luego limpié los piñones, cadena y vuelta a montar. Pero el problema no se solucionó esta vez. Accionaba el mando derecho y aunque veía como el desviador hacía el juego no empujaba lo suficiente a la cadena para que subiera al piñón grande.

Para poder comprender bien como se regula el sistema de 2v de Brompton hay que visionar con calma las partes de las que se compone y en que consiste el mecanismo para poder detectar el problema.


El mecanismo es relativamente sencillo. Básicamente la palanca del cambio (dibujo superior) cuando es accionada hacia abajo tira del cable haciendo que un tornillo (dibujo inferior "S") hace que gire el cuerpo desviador (dibujo inferior "M"), estirando el muelle (dibujo inferior "K") obligando a la roldana del tensor a empujar la cadena hacia el piñón superior. Por contra, cuando soltamos el mando de su posición baja y anclada, el cable es liberado de su tensión haciendo que el muelle (dibujo inferior "K") se libere de la tensión y haga que el tornillo "S" gire en sentido contrario el desviador "M" empujando a la cadena hacia el piñón pequeño.

Por tanto si accionando nuestra palanca y observamos que el muelle hace que el tornillo gire y empuje el desviador y al soltarlo recupere volviendo a su posición pero no consigue empujar suficientemente a las roldanas deberemos ir comprobando las siguientes partes.

En primer lugar, colocaremos la bicicleta en posición de reposo con el bastidor plegado, que nos ofrecerá la visión del mecanismo desde arriba.


Seguidamente deremos comprobar si el tornillo "S" situado junto al desviador y que permite el giro que le transmite el cable esta o muy apretado o muy suelto. Para entender el concepto, apretando completamente el tornillo y accionar el mando observaremos que no gira el desviador, es decir, impide totalmente que el cuerpo gire por la tensión del cable. Por tanto abrá que ir aflojándolo poco a poco e ir comprobando si cuando accionamos el mando gira la pletina del desviador.



Una vez hallamos dejado el tornillo con su apriete justo, al punto que veamos que permite el juego completo de la pletina cada vez que accionamos el mando, nos centraremos en dejar la pletina del desviador perfectamente centrada. Para centrar la pletina comenzaremos aflojando los dos tornillos situados en el interior del cuerpo de plástico sobre la pletina hasta dejarlos al "ras", sin que llegue a sobresalir del orificio. 
 

Cuando ya tenemos los dos tornillos enrasados hay que empezar a apretar el tornillo situado a la izquierda (con círculo rojo) poco a poco con el mando accionado para conseguir el punto en el que el desviador empuja a la roldana para subir la cadena al piñón grande.


Una vez tenemos la cadena en el piñón grande soltaremos el mando para ver si es capaz de recuperar y obligar a la cadena a bajar al piñón pequeño. Si vemos que no es capaz, lo más probable es que hayamos empujado demasiado la pletina con el tornillo izquierdo (círculo rojo), para ello, apretaremos el tornillo amarillo poco a poco hasta que empuje la cadena y baje al piñón pequeño. Estos tornillos se deben ir apretando a cuarto de vuelta para conseguir un ajuste fino que nos lo irá diciendo el propio ruido de la cadena al ser obligada por el desviador.

Aunque puede parecer muy complicado, con un poco de paciencia y práctica se consigue una regulación casi perfecta, siendo conscintes que el sistema de cambio no es precisamente un sistema muy sofisticado y fino.