lunes, 9 de febrero de 2015

Cambio de piñones, cadena y zapatas de freno de la Brompton a los 11.500 km

Esta pequeña obra de ingeniería británica es una de las bicicletas más resistentes que he tenido hasta la fecha. Acabo de llegar a los 11.500 kilómetros tras 17 meses de total satisfacción y ya era el momento de cambiarle algunos de los elementos más importantes de la transmisión. Nunca me había planteado que fuera a cambiar la cadena y los piñones a los 11.500 kilómetros, porque tenía pensado haberlo hecho como muy tarde a los 6000 kilómetros, pero incluso en el momento del cambio, la cadena y los piñones todavía podrían haber aguantado algo más. Con un mantenimiento periódico de limpieza de cadena y piñones las bicicletas Brompton son máquinas de devorar kilómetros. También es cierto que hay algunos factores externos que influyen bastante, como es el clima seco donde vivo y el tipo de lubricante a base de ceras que parece alargan la vida de las cadenas.




Como ayer tenía la tarde dedicada para la pequeñaja y la iba a desarmar, aproveché la situación y alterné las cubiertas que había puesto nuevas a los 9.000 kilómetros y de paso cambiar las zapatas de los frenos.

Tras desmontar la rueda trasera y quitar las cubiertas, busqué un sitio en suelo donde apoyar de forma firme la rueda trasera. Coloqué unos trapos debajo para evitar arañar el suelo. El proceso es muy sencillo y exactamente igual que se describe en el video explicativo de Brompton. 

 
Piñones nuevos
Buscar un buen punto de apoyo
Con un destornillador aplicar fuerza hacia fuera a la arandela metálica
En cuanto ceda hacer palanca y saltara completamente

Sacamos piñones, espaciador y protector de plástico hacia arriba

Piñones viejos retirados
Limpiamos bien de suciedad y empezamos colocando el protector de plástico
Después piñón grande colocándolo bien sobre las muescas del cassette
Seguidamente el espaciador
Sobre el espaciador el pión pequeño
Finalmente con el destornillador nuevamente colocamos la arandela de apriete y listo
Ahora tocaba el turno a las cubiertas, que alterné la de la rueda trasera (siempre de mayor desgaste) hacia la rueda delantera y la delantera hacia la rueda trasera. En esta ocasión lo he hecho a los 2500 kilómetros, ya que la primera vez lo hice a los 5.000 kilómetros y el desgaste de una respecto de la otra era muy evidente. Ahora mismo es imperceptible el desgaste entre ambas.

Una vez tenía las cubiertas montadas tocaba el turno a las zapatas de los frenos. Es un proceso muy fácil, ya que las zaptas vienen embutidas en un armazón de metal con un pequeño tornillo allen en el extremo que es necesario extraer completamente y posteriormente empujar la zapata en la direción contraria a la que indica la flecha hasta extraerla en su totalidad.



El recambio que he usado es el original Brompton y curiosamente varía el dibujo interno con respecto a las que llevaba puestas de serie. Las zapatas encajan perfectamente y se instalan sin ninguna dificultad. Antes de colocarlas se puede apreciar la diferencia con las antiguas.
 
Zapatas viejas gastadas
Zapatas viejas junto a un juego de zapatas nuevas



Finalmente quedaba el cambio de cadena. Como ya sabréis la cadena que utiliza el modelo 6v de Brompton es del tipo 3/32", es decir, cualquier cadena de hasta 9 velocidades nos iría perfectamente. Yo en concreto he usado una cadena de la marca Sram, modelo PC991 para bicicletas de 9v, de calidad media, por cierre Powerlink y de un peso de 300 gramos.



 Una vez quitada la vieja la coloco en el suelo y pongo justo a lado la nueva para ver por donde cortar (en mi caso de transmisión con reducción del 12%, es decir, plato de 44t, son exactamente 98 eslabones). Hay que recordar que debemos cortar pensando en que luego irán unidas por el Powerlink que es otro eslabón. Usamos el tronchacadenas y luego colocamos sobre la transmisión para terminar cerrando con los dedos el Powerlink.



 Trabajo finalizado. Hoy la he probado para ir al trabajo y ronronea como un gatito. Todo perfecto, cambio suave, sonido limpio y sobre todo mejora en el tacto de freno, que estaba ya muy chicloso.