viernes, 18 de julio de 2014

Dias de playa y Brompton

El verano ya esta aquí. Los niños no tienen clase, los días son larguísimos y las temperaturas están por encima de los 30ºC. Con este panorama y días de vacaciones por delante es imprescindible organizarse para poder rodar un rato con la Brompton. La mejor forma es madrugar por la mañana cuando todos están todavía en los brazos de Morfeo y regresar antes de que se espabilen para poder preparar todo e ir a la playa. Toca poner el despertador y aprovechar 2 horas y media de ciclismo veraniego, un verdadero placer para los sentidos, escuchar las gaviotas mientras la humedad de la mañana aún está en el aire y se mezcla con el sudor del esfuerzo. 

Durante estas jornadas de Brompton veraniego he tenido una anécdota mecánica. Resulta que en una parada obligada en una rotonda puse pie a tierra. Mientras esperaba a que pasaran todos los vehículos y como me pillaba en algo de cuesta, accioné la palanca del cambio interno a la 1 velocidad (la corta). Escuché como entraba pero al iniciar la marcha estaba durísima. No había entrado. Comprobé en marcha la palanca y solo entraban la marcha 3 y 2, no entrando la 1. Paré y desenrosque la tuerca y el prisionero del cable del cambio y lo intenté regular, pero algo pasaba porque la tuerca de seguridad quedaba en el límite. Era como si hubiese encojido la cadeneta que tira del cambio, ya que para accionar la 1 velocidad necesita su máxima extensión. Durante unos segundos me quede perplejo, pero me dije que esto no tiene ciencia y al revisar con tranquilidad, observé como el problema era que la tuerca que muerde el cable se había aflojado y el cable se había soltado, quedando retenido únicamente por el tope del cable. Ese era el motivo de no poder accionar la 1 velocidad, me faltaban casi dos centímetros de cable. Sirva de caso práctico para alguna ocasión. Puse la 3 velocidad, donde no hay tensión, estiré el cable con los dedos hasta la marca que tenía de su posición original y apreté la tuerca. Luego volví a regular y a continuar disfrutando.






Después de comer es otro buen momento de volver a pegarse otro paseo. Ahora vuelven a estar todos aletargados y queda un rato par poder disfrutar de la playa en Brompton, por el paseo marítimo, luciendo acero inglés.