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jueves, 29 de marzo de 2018

Mejora a la Brompton con el thumb shifter Sturmey Archer SL30

Después de cuatro años y medio y 17.000 kilómetros los trinquetes del mando de cambio original Brompton para el buje trasero de 3v empezaban a fallar con demasiada frecuencia. El movimiento de pulsar hacia abajo se ejecutaba con fluidez, pero el movimiento ascendente, es decir, cuando el trinquete debía soltar al pasador, se atascaba. Tras ojear varios videos en youtube donde comentaban un problema similar y desmontar la tapa, llegué a la conclusión que necesitaba un mando nuevo. Me planteaba el mismo mando, pero visto que los trinquetes de plástico terminan fallando me decidí por un modelo en apariencia más sólido. El thumb shifter Sturmey Archer SL30.



Comprado on line en una tienda de España por unos 16€, en pocos días estaba en casa. El envase viene con cable de cambio del tipo estandar, no como el original Brompton que usa el cable clásico Sturmey Archer con la cabezilla más alargada y estrecha, por cierto, difícil de encontrar y solo con el pack que incluye la funda.







Este modelo de maneta de cambio es además de sólido, construido en aluminio y muy bien acabado, enormemente funcional. Aunque algo más pesado que el mando original, su tacto y funcionamiento se encuentra a años luz del original. Es preciso y transmite seguridad en los cambios, tanto en la bajada como en la subida. 

Su instalación es muy sencilla. Se requiere un buen alicate de corte de cable de acero. Yo he comprado uno de calidad en Leroy Merlin por 8 € y realiza un corte limpio y sin desilachar el cable. En primer lugar debemos liberar el prisionero del cable que tira de la cadenilla del buje interno. una vez liberado pondremos el mando original Brompton en la posición intermedia para que al empujar el cable hacia arriba asome la cabecilla metálica y a partir de ahí podremos extraerlo completamente.






Quitado el cable completamente, procedemos a quitar el mando orginal Brompton. En mi caso, la funda se encuentra perfectamente y la he aprovechado. Coloco el mando Sturmey Archer SL30 y paso el cable por el orificio que queda en el exterior, pasándolo por dentro de la funda y empujando hasta que asome por el extremo final. Aquí no hay que olvidar pasarlo por el recorrido completo de la polea.



A la izquierda cable original mando Brompton y a la derecha cable standar de cambio

Una vez hemos pasado el cable por el final de la polea es hora de sujetarlo al prisionero. El tornillo prisionero posee un orificio por donde pasar el cable, y debe ser aprisionado por arandela y tuerca tal como se refleja en la fotografía.



Antes de apretar colocamos la cadena al buje y enroscamos al prisionero en posición de menos tensión (velocidad más larga y con pulsado arriba del todo). En esa posición ajustamos la tensión correcta y apretamos definitivamente el prisionero. Realizamos varios cambios y comprobamos hasta encontrar el punto justo. Cuando sea así, cortamos cable y ponemos remache.


Para finalizar el proceso, solo falta colocar a nuestro gusto maneta de freno y cambio. Resulta que las manetas de freno Brompton encajan perfectamente con la arandela de fijación de la maneta de cambio Sturmey Archer SL30 y queda asentada de forma natural.




El resultado estético es muy bueno ya que la maneta de cambio mantiene tanto en los colores plata y negro como en el material una sintonía con el conjunto de manillar y manetas de cambio que parece que sea el elemento original y no el sustituto.







Como se puede observar desde las diferentes perspectivas, el nuevo mando de cambio resulta más voluminoso que el anterior y queda totalmente situado hacia el exterior del manillar, con lo que al plegarse hay que recordar y tener en cuenta que se situará hacia los radios de la rueda. En mi caso con el espansor no hay ningún problema.



El punto final de la sustitución de la nueva maneta de cambio es comprobar in situ si es una mejora. A priori, y simplemente a nivel estético, calidad de materiales y el tacto parece que si, pero la única forma fiable de saberlo es con una buena ruta, que además servirá para terminar de constatar la ventaja del manillar Joseph Kuosac mid-riser. 

Aprovechando una mañana de sol y buena temperatura hice un circuito urbano por Roquetas de Mar de 100 kilómetros que supuso 5 horas de pedaleo y no hizo más que constatar lo dicho hasta ahora; todo un acierto. Una mejora muy aconsejable, económica y que se percibe desde el primer momento.




lunes, 19 de junio de 2017

Manillar compact: recomponiendo la postura

Llevaba tiempo buscando mejorar la posición en la bicicleta, la zona de las manos y cervicales no terminaba de ser lo confortable que yo quería. A pesar de poder rodar con la actual configuración (manillar clásico y manetas Dia Compe non aero) en salidas de mas de 5 horas, los dolores en muñecas y molestias en cervicales iban en aumento. La solución ha pasado por un cambio drástico y paso a manillar tipo compact.


En un primer momento cuando decidí utilizar la Old Razesa como bicicleta de carretera, adapté el manillar de curva clásica con unas manetas de freno modernas Tektro Rl340 consiguiendo una mejora sustancial.



Más tarde, coloqué unas manetas de freno de estilo clásica de la marca Dia Compe non aero mejorando el aspecto estético. Sin embargo, a pesar de tener un agarre muy agradable, hacía que alargara la espalda para poder cogerlas completamente con su consecuente sobrecarga.



Para solucionar este problema manteniendo manillar y manetas pensé en acortar la potencia para acercar la posición de manos encontrando una potencia clásica de la marca Brick Lane Bikes BLB de 70 mm.



Tras interesarme algo por el tema descubrí que este problema de ergonomía le ocurre a muchos ciclistas y que actualmente se resuelve cambiando el tipo de manillar, colocando uno del tipo compact con menos alcance y caída, en vez de reducir la potencia.



Me he puesto manos a la obra y el intentar conseguir un manillar tipo compact en medida 25.4mm no ha resultado nada fácil. Los pocos que aparecían eran en color negro y al final he tenido que recurrir a uno de la marca Somafab, modelo Highway One Bar en medida de 26 mm en color plata.





Una inmediata mejora al tener 75mm de alcance con respecto a los 100mm del anterior. Pero al reducir la zona de alcance a las manetas de freno no podía mantener la potencia de 70mm, que además era para manillares de 25.4, por lo que necesitaba una potencia nueva de 26mm. La candidata elegida fue de la marca Dia Compe, modelo Gran Compe XL, de 80mm de alcance y caña de 180mm. La potencia es muy ligera y con un acabado brillante impecable. Transmite una terminación de calidad a cualquier bicicleta que la monte. El extra de 180mm de caña ofrece unos 50mm de añadido con respecto a las cañas de potencias habituales.






En primer lugar he colocado las manetas de freno clásicas non aero Dia Compe para ver si a pesar de reducir en 4 centímetros la distancia resultaban cómodas. Estéticamente me ha encantado el resultado, pero en la práctica y tras varias salidas he debido cambiarlas, ya que estas manetas están diseñadas para manillares clásicos y en estos tipo compact queda muy oprimida la palma de la mano contra la goma, quedando muy poca zona de apoyo palmar exterior.




Con mucha pena quité las manetas clásicas non aero y he vuelto a colocar las originales Tektro RL340 en color negro. En esta ocasión y aprovechando el cambio he probado una nueva cinta de manillar de la marca Somafab modelo Thick and Zesty en color negro que tienen un tacto espectacular, rugoso con sensación de tejido de algodón. El resultado me gusta mucho y tras probarla en la carretera las sensaciones han sido muy buenas desde el primer momento. Aunque es algo prematuro obtener unas conclusiones definitivas, parece que la solución de reducir el tamaño del manillar es la correcta para corregir esos problemas típicos en cervicales y entumecimiento de manos.