El Tour de Francia está en pleno ecuador y la fiebre del ciclismo se respira en cada rincón. Aprovechando que la mítica carrera inunda las pantallas, la marca londinense ha querido acercar el espíritu de la "Grande Boucle" al asfalto urbano. Hace solo unos días, Barcelona se convirtió en el epicentro de la comunidad ciclista con un acto oficial inolvidable de Brompton para conmemorar el fin de semana del Tour de Francia. El escenario perfecto para ver de cerca las joyas de edición limitada lanzadas en 2025 para conmemorar el Tour de Francia.
Como somos unos apasionados de las icónicas plegables y del ciclismo en general, vamos a ver un poco al detalle los dos modelos lanzados en 2025 para este homenaje: la purista en la C Line y la tecnología de alto rendimiento sobre una P Line.
La Brompton x Tour de France C Line es la esencia clásica de la marca que para esta ocasión se viste con el color de los líderes. Esta edición especial toma como base el icónico cuadro de acero para crear una máquina urbana compacta y llena de de detalles nostálgicos.
Equipada con el tradicional y fiable sistema de 6 velocidades que nos permitirá afrontar cualquier desnivel urbano y con piernas fuertes o plato de 44 dientes los puertos de montaña franceses.
Una estética que combina de forma magistral el color amarillo (leaders yellow) con secciones de black lacquer. El acabado expone las soldaduras artesanales de latón de la fábrica de Londres. La exclusividad la incorporan los puños ergonómicos amarillos, guardabarros personalizados de la edición, un sillín Selle Roya TDF especial y neumáticos de banda marrón Schwalbe Marathon Racer.
Además, el tubo principal muestra un grabado gráfico abstracto diseñado por los fotógrafos Pauline Ballet y Charly López, que simula el movimiento del pelotón y las banderas del público. Para finalizar, incluye una bomba de aire Lezyne negra y el Brompton Toolkit integrado en el cuadro.La Brompton x Tour de France P Line es el modelo perfecto para quienes buscan llevar la experiencia urbana a un nivel competitivo. La versión está basada en la plataforma de la P Line, una auténtica declaración de intenciones, rendimiento y ligereza. Se trata de una bicicleta un tercio más ligera al combinar el cuadro principal de acero una horquilla y un triángulo trasero de titanio fabricados a mano, lo que rebaja 1.3 kilogramos en la báscula con respecto al modelo C Line.
Cuenta con el moderno sistema de 12 velocidades de Brompton, proporcionando un rango de marchas comparable al de una bicicleta de ruta convencional, idóneo para ir siempre rápido exprimiendo cada pedalada con el desarrollo correcto.
Su estética destaca por una superposición de estadísticas históricas de la carrera sobre el cuadro, el logotipo clásico de la marca teñido en el amarillo Tour y el imponente motivo fotográfico de Charly López capturando la adrenalina de las etapas sobre el exclusivo color "sprinters light green"
Como ocurre con el otro modelo, competa la personalización de esta edición limitada, puños ergonómicos amarillos, sillín Selle Royal tapizado con los lunares rojos del líder de la montaña, neumáticos Schwalbe one con flanco marrón y bolsa "puncture punch" para portar pequeñas herramienta o cámara de repuesto.
Al tratarse de una colaboración tan icónica de tirada muy limitada, los precios se sitúan en el rango de sus gamas premium exclusivas. De tal forma que la Brompton x Tour de France C Line se comercializa en unos 2.300€ mientras que la Brompton x Tour de France P Line se sitúa en los 3.650€. Las unidades para España han sido extremadamente escasas y la mayoría se agotaron mediante el sistema de reserva tras su presentación el verano pasado.
Lo más interesante de este lanzamiento es que, aunque los gráficos y colores rinden homenaje a los ciclistas profesionales que escalan los Pirineos, el enfoque está completamente dirigido al público general de Brompton. No necesitas ser un atleta de élite ni vestir con licra para disfrutar de estas máquinas.
Brompton ha diseñado estas ediciones especiales pensando en el usuario de a pie, aquel que va al trabajo todos los días, que disfruta de dar un paseo el fin de semana o que busca la máxima libertad de movimiento combinando la bicicleta con el transporte público.
Es un recordatorio de que cada semáforo superado en tu trayecto matutino puede tener la misma épica y emoción que cruzar la línea de meta en los Campos Eliseos, pero con la comodidad de plegar tu bicicleta en escasos 15 segundos al llegar al destino.

























































