¿Tiene sentido cambiar tu Brompton de 6v si ya tienes el "desarrollo perfecto"?. Durante años la configuración de 6v con plato de 44t ha sido el santo grial para los ciclistas urbanos que se enfrentan a cuestas duras sin destrozarse las rodillas. Era el equilibrio ideal. Sin embargo, la llegada del nuevo sistema de 12v ha cambiado las reglas del juego.
Hoy pongo cara a cara a mi fiel Brompton M6L de 6v con plato 44t contra la nueva Brompton C line de 12v y plato 50t. Voy a destripar los números reales, metro a metro, para descubrir si estas nuevas 12 marchas ofrecen una versatilidad real en el asfalto o si solo estás comprando peso extra, duplicidades y dolores de cabeza mecánicos.
La siguiente tabla muestra cuantos metros avanzas con cada combinación exacta de marchas. Ambos sistemas combinan el buje interno Sturmey Archer (BWR) de 3v con ratios 0.64 / 1.0 / 1.57, con un sistema de piñones externos. En el caso de mi configuración actual de 6v con 2 piñones de 13t y 16t y con la de 12v con 4 piñones de 11t, 13t, 15t y 18t.
Al analizar a fondo los datos de desarrollo, podemos extraer tres conclusiones claras sobre el comportamiento real de ambas transmisiones:
- Lo primero que evidenciamos es que tenemos el mismo inicio por la parte baja. Mi marcha mas corta con mi 6v (44t) es de 2.33m, idéntica a la más baja de la de la de 12v (50t) de 2.36m. Significa que no voy a ganar más fuerza para subir pendientes extremas, el límite inferior ya lo tengo cubierto idénticamente con el plato de 44t.
- La segunda conclusión es la gran diferencia en la velocidad punta. Mi Brompton de 6v se queda sin desarrollo a los 7.04m, mientras que la de 12v se estira hasta unos impresionantes 9.46m, gracias a la combinación del piñón 11t con el plato de 50t. Pero hay que ser realistas, llanear con ese desarrollo sólo es apto para unos pocos. Como mucho, ese desarrollo se podrá aprovechar en alguna bajada prolongada donde se pueda exprimir sin peligro, porque no olvidemos que llevamos la limitación de unas ruedas de 16 pulgadas y su poca superficie de frenado.
- La tercera conclusión sería el dilema de los solapamientos. Con 12v el escalonamiento es mucho mas cerrado que con la de 6v. Sin embargo, si ordenamos las 12 marchas de forma estrictamente lineal por metro, veremos que la marcha 4 nos da 3.68m y la marcha 5 nos da 3.85m, encontrándose extremadamente cerca. Lo mismo ocurre entre la marcha 8 con sus 5.78m y la marcha 9 con sus 6.02m. Esto significa que en el mundo real no usaremos las 12 marchas de forma secuencial, sino que tendríamos que dar saltos alternado los piñones de la maneta izquierda con el buje interno de la maneta derecha.
Ahora toca analizar el nuevo desviador de 4v que ofrece a priori más precisión pero inevitablemente mayor mantenimiento. El paso del clásico desviador de 2v al nuevo mecanismo de 4v, heredado de las innovaciones introducidas en P y T Line, cambian las reglas del juego mecánico.
El nuevo desviador de 4v está fabricado en plástico de ingeniería ultraligero y titanio, pesando apenas 60 gramos. Desplaza la cadena a través de 4 piñones muy juntos mediante un sistema de muelle y cable. El nuevo sistema de 4v trabaja con tolerancias milimétricas en el espacio de un buje compacto. Requiere que la patilla esté perfectamente alineada y que los tornillos de tope (H y L) se ajusten al milímetro. Al estar tan cerca del suelo por el tamaño de la rueda de 16 pulgadas, este cassette de 4 piñones recoge polvo, grasa y arena constantemente. Cualquier pequeña distensión del cable se traduce en saltos de cadena o ruidos molestos. Es un sistema excelente y preciso, pero te obliga a limpiar la transmisión con mucha mayor frecuencia y a ser muy fino con el ajuste de la tensión del cable.
Mi desviador de la M6L de 2v es rústico y diría que espartano, pero muy tolerante a la suciedad y los desajustes. Puedes estar largos periodos de tiempo sin prestarle la menor atención y seguirá funcionando. Prácticamente no necesita ser regulado nunca y te ofrece una fiabilidad y tranquilidad incuestionable.
Este ha sido mi análisis en base a los datos técnicos de la nueva Brompton 12v y los contrastados por mi experiencia con mi fiable Brompton M6L 6v durante 13 años y mas de 30.000 kilómetros sin fallar nunca. Pero para ir más allá de mi propia experiencia, he analizado los test a fondo de las revistas de ciclismo más influyentes del mundo. Sorprendentemente, todos los probadores obtienen unas conclusiones muy similares a las mías y a los puntos críticos que he señalado. Estos es lo que dicen las grandes cabeceras:
"Un rango masivo pero no es para todo el mundo". Cyclist Magazine (Reino Unido)
Alaban su impresionante rango de marchas y su agilidad para el cicloturismo rápido. Sin embargo, lanzan una advertencia clara: el accionamiento doble no siempre es del todo limpio y el incremento de precio y peso no justifica la inversión si ya tienes un sistema que te funciona.
"Un sistema Frankestein que funciona". BikeRadar (Global)
Destaca la audacia de la ingeniería de Brompton al combinar el cassette de 4 piñones externos de la P y T Line con el clásico buje interno Sturmey Archer. Califican el logro de conseguir un rango total de 402% en un rueda de 16 pulgadas como una auténtica locura técnica.
"La reina de las ciudades con cuestas". Velo Magazine (EE.UU)
Su veredicto es directo: la marcha mas corta convierte las subidas urbanas más duras en un paseo. La recomiendan firmemente para viajes de fin de semana o para ciclistas que vivan en ciudades con una topografía muy agresiva, pero la consideran innecesaria para trayectos llanos de última milla.
"A la altura de una bicicleta de carretera" Ciclosfera (España)
Tras exprimirla a fondo, los probadores españoles afirman que, por rango, esta Brompton se siente equiparable a una bicicleta de carretera tradicional. Eso si, advierten que la curva de aprendizaje es real: coordinar la mano izquierda (piñones) y la derecha (buje) requiere práctica para no cruzarse de marchas.
En resumen, la prensa especializada coincide con lo que vemos en los números, el rango de 402% es espectacular, pero añade una capa de complejidad mecánica y de uso. No es una evolución obligatoria, sino una herramienta específica para necesidades específicas.
Ya llega el momento de mis conclusiones finales, ¿merece la pena dar el salto a las 12 velocidades?. Después de poner los datos sobre la mesa, analizar los desarrollos metro a metro, escuchar a los expertos, la respuesta corta sería: dependerá de nuestro estilo de ciclismo. No hay una opción mejor que otra, sino una correcta para cada usuario y sus expectativas.
Creo que se debe mantener la Brompton de 6v con plato 44t si el uso es urbano o cicloturista combinándolo con transportes públicos. Si buscamos fiabilidad sin preocupaciones, el desviador de 2v es robusto, tolera muy bien la suciedad del asfalto y requiere un mantenimiento mínimo. Y si además, ya tenemos las subidas, cuestas o rampas cubiertas con nuestros 2.33m no obtenemos ninguna ganancia extra respecto a la Brompton 12v. Pero si no necesitas correr a más de 30 km/h en llano o cuando practiques cicloturismo, nuestra Brompton de 6v con plato 44t es perfecta.
Dar el salto a la Brompton de 12v con plato de 50t estaría indicada si quieres hacer cicloturismo con el rango de 402% porque sería muy difícil que no llegaras a encontrar tu ritmo adecuado durante casi cualquier tipo de ruta. Si vives en una ciudad con una orografía muy extrema donde además de las subidas pronunciadas tengas bajadas prolongadas es donde podrás exprimir esas últimas marchas con el plato de 50t y el piñón de 11t. Finalmente, si no te importa dedicarle mas tiempo a la limpieza de la transmisión y tienes suficientes habilidades para el ajuste milimétrico del cable y disfrutar de un escalonamiento fluido, decídete por la Brompton 12v.
Mi veredicto como usuario es que la Brompton de 12v es un logro de la ingeniería que transforma la bicicleta plegable en una máquina potencialmente devoradora de kilómetros. Sin embargo, para un ciclista urbano o cicloturista tranquilo, la clásica configuración de 6v con el plato de 44t sigue siendo la reina indiscutible de la eficiencia, el peso contenido, la simplicidad mecánica y la versatilidad. Puedes disfrutar de tus trayectos diarios, subir cualquier rampa o puerto de montaña y hasta enfrentarte a hacer rutas cicloturistas. A veces, tener más marchas solo significa tener más cables que ajustar y tensar.
Cruzar el sur del continente africano es un desafío que pone a prueba a los vehículos todoterreno más preparados. Hacerlo a golpe de pedal, devorando pistas de tierra, arena y desiertos, eleva la apuesta. Pero hacerlo sobre una bicicleta plegable parece, a primera vista una completa locura.
Esto ha sido Transáfrica, una de las expediciones ciclistas más audaces y singulares de los últimos tiempos. Un viaje salve de 3.000 kilómetros y 23 días de pura resistencia que ha llevado al límite tanto a sus intrépidos protagonistas como a sus nuevas y robustas Brompton G LIne.
El maa de la Transáfrica dibuja una línea implacable a traves de cuatro países del sur del continente africano: Namibia (Desierto de Namib), Botsuana (Delta del Okavango), Eswatini (Montañas Sagradas) y Sudáfrica (Reserva de Ukuwela).
La aventura comenzó con el rugido del Océano Atlántico a la espalda, rompiendo contra las inhóspitas costas de Namibia. Desde allí los ciclistas se adentraron de inmediato en el Desierto de Namib, enfrentándose a pistas infinitas de grava suelta, arena fina y un sol abrasador.
A medida que se sumaban jornadas y los kilómetros se acumulaban en las piernas, el paisaje desértico dio paso a la espectacular biodiversidad de Botsuana y las llanuras cercanas al Delta del Okavango. Tras superar los rigores del llano, la expedición cambió radicalmente de escenario al adentrarse en terrenos montañosos y técnicos de Eswatini para finalmente descender hacia Sudáfrica, buscando las costas del Oceáno Índico. Una travesía implacable donde el asfalto fue la excepción y la tierra la norma.
Capturar la esencia de una odisea de esta magnitud requiere más que apretar un botón de una cámara de fotos; exige sufrir el mismo desgaste que los participantes. Esa fue la misión del aclamado fotógrafo británico Andy Donohoe. Lejos de seguir la expedición cómodamente desde un vehículo de apoyo, Donohoe se integró en el pelotón pedaleando kilómetro a kilómetro, cargando con su equipo fotográfico bajo el polvo y el calor extremo. Su papel fue crucial para humanizar la aventura. A través de sus impactantes imágenes en movimiento y de íntimas notas de voz grabadas directamente desde el terreno Donohoe consiguió plasmar el cansancio real, las sonrisas tras jornadas de 10 horas de pedaleo y la inmensidad de las pistas africanas.
Si había algo de escepticismo sobre la capacidad de una bicicleta plegable en el entorno más hostil del planeta, la Transáfrica ha despejado todas las dudas. La gran protagonista mecánica fua la nueva Brompton G Line, el modelo con el que la firma Británica redefine el ciclismo de aventura.
Pero toda gran aventura necesita un propósito superior, y el de la Transáfrica estaba profundamente ligado a la tierra que pisaba. La expedición se alió con el World Land Trus (WLT), la prestigiosa organización internacional de conservación ambiental apoyada por Sir David Attenborough.
El viaje se diseñó como un reflejo de la propia fauna africana. Mientras el equipo de Brompton buscaba caminos continuos para cruzar fronteras, los animales salvajes de la región luchan diariamente contra la fragmentación de sus hábitats debiado a vallas, carreteras y asentamiento humanos.
El destino final de la expedición no se eligió al azar: la Reserva de Ukuwela, en Sudáfrica. Ukuwela (que significa "cruce" en idioma isiZulu) es un corredor biológico vital protegido con fondos del WLT. Al llegar allí, el equipo pudo unirse a los conversacionistas locales que trabajan derribando barreras artificiales para devolver la libertad de movimientos a elefantes, jirafas y felinos.
La Transáfrica ha demostrado que la aventura no depende del tamaño de la rueda, sino del espíritu de quienes pedalean. 23 días después de partir, con la ropa impregnada de polvo rojo, las manos curtidas por el sol y las Brompton G Line intactas, el equipo selló una hazaña histórica. Una demostración indiscutible de que el ciclismo de exploración y la conservación animal pueden avanzar de la mano, abriendo caminos donde antes , solo había fronteras.
El mes de junio realicé bastante labores de mantenimiento durante un mes que fue extremadamente caluroso. Julio ha continuado con el calor atípico para estas fechas y he vuelto a hacer cambios. Sin embargo he podido hacer más salidas y más kilómetros con la pequeña Brompton disfrutando de mañanas increíbles. He terminado con 30.561 kilómetros totales y 546 kilómetros en el mes.
El cambio del plato de 46t por el 44t no supuso ningún tipo de cambio notable, y como el plato de 44t al limpiarlo comprobé que los dientes todavía se conservaban bien lo volví a colocar y he dejado en el armario de repuestos al de 46t.
El sillín Brooks sigue en su proceso de "rotura". Llevo unos 1.300 kilómetros sobre él pero todavía no está completamente amoldado. El anterior se doblegó muchísimo más rápido. Le voy aplicando su Proofide y paciencia. Todavía veo algo lejos estar 5 o 6 horas subido encima, pero vamos progresando.
El legendario ciclo viajero alemán Heinz Stücke falleció el pasado 22.07.26 a los 86 años en su localidad natal de Hövelhof (Alemania). Pasó sus últimos días en su hogar tras haber recibido el alta por una grave infección en la pierna, cuidado y acompañado hasta el final por un grupo de amigos cercano. Descanse en paz.
A lo largo de su vida, Stücke acumuló mas de 648.000 kilómetros y recorrió 196 paises. El grueso de su hazaña lo realizó en una bicicleta de acero de buje interno de 3 velocidades, pero el tramo final de su vida adoptó un medio diferente, una bicicleta plegable Brompton.
Hacia el final de su gran travesía global, Heinz Stücke comenzó a utilizar una Brompton azul celeste. Lo hizo principalmente por comodidad logística, ya que al ser plegable evitaba los altos costos que cobran las aerolíneas por transportar bicicletas convencionales. A pesar del tamaño reducido de las ruedas de una Brompton lograba cargarla con decenas de kilos de equipaje.
Fue a partir de 2010 y tras quedar completamente inutilizada su bicicleta originaria, cuando Heinz Stücke adoptó de forma oficial una Brompton a la que apodaría afectuosamente "Flitzer". Se trataba del icónico modelo M6L que durante los últimos años de su vida nómada activa le acompañó registrando con ella unos 68.000 kilómetros de su historial acumulado.
De 2010 a 2012 Stúcke fijo una base de operaciones temporal en un pisoo en Paris (Francia). Desde allí realizaba viajes intercontinentales en avión y tren con su inseparable "Flitzer" plegada bajo el brazo. En Francia realizó pequeñas expediciones urbanas y rurales saliendo desde París.
Fue en 2012 cuando inició una ruta africana desde Nairobi (Kenia) recorriendo Kenia, Uganda y finalizando en Sudan del Sur, en Juba, coincidiendo con el reconocimiento de estado soberano tras acabar de obtener su independencia.
Tras dar por concluida su gran travesía ininterrumpida de 50 años alrededor del mundo y regresar temporalmente a Alemania en 2012, Stücke no de dejó de pedalear y continuó programando viajes sobre su Brompton. En agosto de 2012 visitó la propia factoría de Brompton en Londres para realizar un mantenimiento integral y poner a punto la bicicleta.
En 2013 emprendió un viaje por el continente asiático abarcando regiones de Emiratos o la India. También visitó la isla de Navidad, un pequeño territorio australiano que faltaba por tachar de sus territorio pendiente. Finalmente hizo una visita en Hong Kong para mantenimiento.
Para conmemorar su relación con la marca Brompton, en 2015 tuvo lugar un evento clave: la presentación oficial de su biografía "Home is elsewhere: 50 years around the world by bike" escrita por Eric Van Der Berg. Este lanzamiento ocurrió en el Design Museum de Londres, donde Stücke ofreció una conferencia especial en un mano a mano con el CEO de Brompton, Will Butler Adams.
El broche de oro fue en 2016, a los 76 años, realizó un último gran viaje de despedida cruzando amplias zonas de Canadá, donde recorrió un total de 8.000 kilómetros sobre su Brompton antes de retirarse definitivamente a su pueblo natal.
En 2013 ya escribí una entrada de este viajero incansable y esta de hoy sirva como un último homenaje al ciclista nómada más longevo de todos los tiempos. El haber querido reflejar sus últimos años en bici ha sido principalmente por su relación con Brompton y el hecho de que alguien con el conocimiento y la experiencia de miles de kilómetros se hubiera decidido a usar como compañero de viaje una plegable Brompton.