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miércoles, 9 de septiembre de 2026

La rebelión de las ruedas pequeñas: conquistando "La Pintoresca" en Brompton

 Hay días en los que uno se levanta, mira su bicicleta plegable de ruedas de 16 pulgadas y piensa: "¿y si hoy me adjudico el maillot de rey de la montaña?". Eso fue exactamente lo que pasó hoy cuando decidí salir desde Roquetas de Mar con mi fiel Brompton de 6 velocidades y su plato de 44t dispuesto a completar un bucle que a mas de uno le da respeto en bici de carbono.


El plan era sencillo, o al menos eso decía mi optimismo: Roquetas de Mar, El Parador, subir a la Villa de Vicar, enfrentarme a las herraduras de "La Pintoresca" hasta el cruce de Felix y dejarme caer por la Envia. Un paseo si tuviera las piernas de Miguel Induraín.

El inicio por la carretera del Alicún hasta El Parador fue idílico. Rodando ligero, el viento a favor y la Brompton desplegando su magia urbana. La media de velocidad prometía. Sin embargo, al dejar atrás el llano y enfilar la carretera hacia Vicar Pueblo, la gravedad hizo su acto de presencia.

Aquí empezaron los primeros avistamientos de "especie exótica". Ciclistas perfectamente depilados, equipados con cambios electrónicos me adelantaban con una expresión que mezclaba compasión y el desconcierto.



Pasando Vicar Pueblo, la carretera AL-3301 se estrecha y se retuerce. Entraba oficialmente en "La Pintoresca". Mi buje de 3 velocidades internas con el desviador de 2 piñones, el maravilloso y espartano sistema de 6 velocidades de Brompton empezó a pedir clemencia.

Y entonces llegó...el muro del 12.3%. Si alguna vez has intentado subir una rampa del 12% en una bici plegable con ruedas pequeñas, sabes que no estás pedaleando; estás haciendo un pacto con las leyes de la física. A una potencia promedio de 100 vatios, mis piernas se convertían en un intento de prensas hidráulicas.



Con una cadencia que por momentos parecía a cámara lenta, la Brompton demostró un pundonor digno de mención. Las ruedas pequeñas giraban como locas, devorando el asfalto, no tan rápido como uno desearía, mientras yo buscaba una última marcha fantasma que obviamente no existía.



Tras sudar hasta la última gota y dejar en el asfalto 951 kilocalorías, el equivalente a tres platos de migas almerienses, coroné el cruce de Felix. Miré el ciclo computador y los números no mentían. Había doblegado 594 metros de desnivel positivo, ¡Casi 600 metros en una bici urbana!. El crono se detuvo en 02:03:50 para completar los 34.25 kilómetros de la ruta. La velocidad media fue de unos dignos 16.6 km/h, nada mal para ir sentado sobre un cuadro que se dobla en tres partes.

Si la subida fue épica, la bajada por la Envia fue pura adrenalina. Descender un puerto con ruedas de 16 pulgadas te da una sensación de velocidad que ríete de la Fórmula 1. La estabilidad de la Brompton sorprende siempre, pero no sus frenos que te recuerdan que no lo vuelva a hacer. Al llegar a la costa las llantas estaban incandescentes y yo tenía una sonrisa de oreja a oreja.

No hace falta un cuadro de carbono aero ni 24 velocidades para conquistar puertos de montaña. Solo necesitas dos piernas dispuestas a sufrir, 6 marchas bien aprovechadas y las ganas de ver la cara de la gente cuando se cruzan contigo montado sobre una Brompton.

lunes, 24 de agosto de 2026

Desafío "Ambitious 220" o como una Brompton transforma el dolor en solidaridad

 ¿Hasta donde serías capaz de llegar en un solo día con una Brompton?. Si creías que las ruedas de 16 pulgadas de la Brompton era solo para desplazamientos urbanos diarios, el desafío "Ambitious 220" romperá todos tus esquemas. Lo que comenzó como una épica carrera de resistencia en el Reino Unido se ha convertido en un movimiento global de empatía que ha cruzado océanos hasta llegar a las carreteras de Japón. No solo una prueba de fuerza física; es una cadena de conexión humana sobre dos ruedas.


Dos países unidos por una causa. Esta durísima travesía solidaria no es una novedad improvisada, sino una tradición ciclista que gana adeptos año tras año.  Se trata de un recorrido de 220 millas (352 kilómetros) nació en Reino Unido donde también es conocido como M2L, consistiendo en cruzar la espina dorsal de Inglaterra desde Manchester a Londres en menos de 24 horas. Nació impulsado por Simon Mottram cuyo hijo tiene autismo (fundador de la famosa marca de ropa ciclista Rapha) con un propósito muy claro: recaudar fondos y visibilidad de los desafíos diarios que afrontan los niños y jóvenes con autismo a través de la organización "Ambitious about Autism". El lema del creador resume el epíritu de la prueba: "Tener autismo es difícil, por lo que este evento también tenía que ser difícil". No se trataba de un paseo agradable, sino de un esfuerzo titánico que reflejara la perseverancia diaria de estas personas.

En el Reino Unido se han completado ya 12 ediciones del trayecto Manchester a Londres de esta prueba ciclista organizada en colaboración con Rapha. Convirtiéndose en un hito de ultraciclismo británico reuniendo a cientos de ciclistas, incluyendo a ex profesionales, con un objetivo titánico.

En Japón, con ésta última hazaña conseguida por el equipo de Brompton liderado por Daisuke Yano han alcanzo su 6ª edición consecutiva de unir las ciudades de Nabeyama y Tokio. 


Manteniendo intacto este espíritu de superación, el equipo de Brompton Japón liderado por Daisuke Yano, directo nacional (Country Manager) de Brompton Bicycle Japón. Una figura muy respetada en la industria del ciclismo, conocido popularmente en redes sociales como un apasionado "embajador del ciclismo". Antes de unirse a Brompton trabajó durante 14 años (2008-2022) como gerente regional de Rapha. Para Daisuke Yano esta ha sido su tercera participación montando una Brompton.



El reto japonés mantiene la distancia mítica de 352 kilómetros en un solo día uniendo la montañosa localidad de Nobeyama (en la prefectura de Nagano) con la emblemática tienda insignia de Brompton Tokio. Cruzar esta ruta nipona implica enfrentarse a desniveles exigentes y a una climatología impredecible. En esta última edición el clima no dio tregua. Luchando contra una lluvia incesante durante más de la mitad del trayecto, superando la fatiga muscular y el dolor en las articulaciones, Daisuke Yano se mantuvo firme en el sillín. 






Pedaleó durante unas 20 horas seguidas (con un tiempo de rodaje neto de 16 horas y 48 minutos) a una velocidad media de 20.95 km/h, para demostrar que los límites solo existen en la mente.

Al final del viaje, la recompensa no fue solo cruzar la meta. En la tienda Brompton Tokio, Daisuke Yano fue recibido por miembros de la Asociación de Autismo de Japón y decenas de seguidores que unieron a la causa.




¿Cómo responde una Brompton en la ultradistancia?. Para cualquier ciclista convencional, la idea de meterse 352 kilómetros en el cuerpo usando ruedas de 16 pulgadas suena a locura. Sin embargo, la geometría e ingeniería de una bicicleta Brompton esconden secretos que la hacen sorprendentemente apta para la ultradistancia:

1) Una geometría de batalla larga. A pesar de su tamaño compacto, la distancia entre ejes de una Brompton es idéntica a la de una bicicleta de carretera estándar. Esto aporta una estabilidad lineal asombrosa a altas velocidades, evitando los incómodos "nerviosismos" de conducción de otras bicicletas de ruedas pequeñas.

2) Flexibilidad mecánica como suspensión natural. El icónico cuadro de acero de Brompton junto con el elastómero de la suspensión trasera actúan absorbiendo las micro vibraciones del asfalto. El modelo elegido por Daisuke Yano ha sido la nueva Brompton P Line con horquilla de carbono y basculante trasero de titanio. Tras casi 20 horas sobre el sillín bajo la lluvia, esta flexibilidad reduce significativamente la fatiga prematura en lumbares y brazos en comparación con cuadros rígidos de aluminio.

3) La inercia y los desarrollos. Mantener velocidades crucero de entre 22-25 km/h exige una cadencia alegre y constante. Con el buje de relación ampliada BWR (Brompton Wide Range) de 3 velocidades combinado con los nuevos 4 piñones, obteniendo las nuevas 12 velocidades y un rango de 402% dispones de un abanico extenso de desarrollos y gran efectividad. Esto permite coronar los puertos de Nagano y llanear rápido camino a Tokio sin penalizar tanto las piernas.

4) La agilidad en las subidas. Al tener ruedas de 16 pulgadas, la masa rotacional periférica es mínima. ¿Qué significa esto técnicamente?. Que acelera, la bicicleta en pendientes exigentes requiere menos vatios de potencia instantánea que una rueda de 700c. Cada vez que el terreno se empina, la Brompton reacciona al instante.

Lo más hermoso de esta iniciativa es que no se detiene. Año tras año, el número de participantes y colaboradores aumenta de forma constante. Lo que empezó como la travesía solitaria de unos pocos valientes se ha transformado en un pelotón de concienciación social. Cada pedalada ayuda a derribar barreras ideológicas y a extender la comprensión sobre el autismo entre el público general. En palabras de los propios organizadores, cualquier dolor físico en la carretera se vuelve insignificante al compararlo con los obstáculos que personas con autismo superan cada día. La Brompton se convierte aquí en la herramienta perfecta de conexión: pequeña, cercana y capaz de llegar a donde otros no llegan.


"Seguir adelante". Avanzar pase lo que pase. El mensaje que nos deja "Ambitious 220" va más allá del ciclismo. No importa si llueve, si el camino se empina o si las fuerzas flaquean; la clave es continuar dando vueltas a los pedales.

sábado, 8 de agosto de 2026

Transáfrica: el bautismo de fuego de la Brompton G Line

 Cruzar el sur del continente africano es un desafío que pone a prueba a los vehículos todoterreno más preparados. Hacerlo a golpe de pedal, devorando pistas de tierra, arena y desiertos, eleva la apuesta. Pero hacerlo sobre una bicicleta plegable parece, a primera vista una completa locura.



Esto ha sido Transáfrica, una de las expediciones ciclistas más audaces y singulares de los últimos tiempos. Un viaje salve de 3.000 kilómetros y 23 días de pura resistencia que ha llevado al límite tanto a sus intrépidos protagonistas como a sus nuevas y robustas Brompton G LIne.

El maa de la Transáfrica dibuja una línea implacable a traves de cuatro países del sur del continente africano: Namibia (Desierto de Namib), Botsuana (Delta del Okavango), Eswatini (Montañas Sagradas) y Sudáfrica (Reserva de Ukuwela).

La aventura comenzó con el rugido del Océano Atlántico a la espalda, rompiendo contra las inhóspitas costas de Namibia. Desde allí los ciclistas se adentraron de inmediato en el Desierto de Namib, enfrentándose a pistas infinitas de grava suelta, arena fina y un sol abrasador.



A medida que se sumaban jornadas y los kilómetros se acumulaban en las piernas, el paisaje desértico dio paso a la espectacular biodiversidad de Botsuana y las llanuras cercanas al Delta del Okavango. Tras superar los rigores del llano, la expedición cambió radicalmente de escenario al adentrarse en terrenos montañosos y técnicos de Eswatini para finalmente descender hacia Sudáfrica, buscando las costas del Oceáno Índico. Una travesía implacable donde el asfalto fue la excepción y la tierra la norma.








Capturar la esencia de una odisea de esta magnitud requiere más que apretar un botón de una cámara de fotos; exige sufrir el mismo desgaste que los participantes. Esa fue la misión del aclamado fotógrafo británico Andy Donohoe. Lejos de seguir la expedición cómodamente desde un vehículo de apoyo, Donohoe se integró en el pelotón pedaleando kilómetro a kilómetro, cargando con su equipo fotográfico bajo el polvo y el calor extremo. Su papel fue crucial para humanizar la aventura. A través de sus impactantes imágenes en movimiento y de íntimas notas de voz grabadas directamente desde el terreno Donohoe consiguió plasmar el cansancio real, las sonrisas tras jornadas de 10 horas de pedaleo y la inmensidad de las pistas africanas. 








Si había algo de escepticismo sobre la capacidad de una bicicleta plegable en el entorno más hostil del planeta, la Transáfrica ha despejado todas las dudas. La gran protagonista mecánica fua la nueva Brompton G Line, el modelo con el que la firma Británica redefine el ciclismo de aventura.



Pero toda gran aventura necesita un propósito superior, y el de la Transáfrica estaba profundamente ligado a la tierra que pisaba. La expedición se alió con el World Land Trus (WLT), la prestigiosa organización internacional de conservación ambiental apoyada por Sir David Attenborough.
El viaje se diseñó como un reflejo de la propia fauna africana. Mientras el equipo de Brompton buscaba caminos continuos para cruzar fronteras, los animales salvajes de la región luchan diariamente contra la fragmentación de sus hábitats debiado a vallas, carreteras y asentamiento humanos.
El destino final de la expedición no se eligió al azar: la Reserva de Ukuwela, en Sudáfrica. Ukuwela (que significa "cruce" en idioma isiZulu) es un corredor biológico vital protegido con fondos del WLT. Al llegar allí, el equipo pudo unirse a los conversacionistas locales que trabajan derribando barreras artificiales para devolver la libertad de movimientos a elefantes, jirafas y felinos.
La Transáfrica ha demostrado que la aventura no depende del tamaño de la rueda, sino del espíritu de quienes pedalean. 23 días después de partir, con la ropa impregnada de polvo rojo, las manos curtidas por el sol y las Brompton G Line intactas, el equipo selló una hazaña histórica. Una demostración indiscutible de que el ciclismo de exploración y la conservación animal pueden avanzar de la mano, abriendo caminos donde antes , solo había fronteras.


lunes, 4 de mayo de 2026

Bromscape, una propuesta de bikepacking en Brompton por el Piamonte (Italia)

 Con las últimas mejoras del blog incluí la creación de una cuenta de Instagram y gracias a eso descubrí Bromscape. Se trata de un proyecto real y vivo que promueve el uso de las bicicletas Brompton fuera del entorno urbano, enfocándose en cicloturismo y el bikepacking.

https://bromscape.cc/

 Tienen su sede en Pinerolo (Turín), en la región de Piamonte (Italia). No es una empresa, sino una asociación deportiva y organizadora de eventos de aventura especializada en bicicletas plegables Brompton. Funcionan bajo la entidad legal BTCC Asd (Associazione Sportiva Dilettantistica) que es una figura muy común en Italia para la organización de eventos deportivos.




Comenzaron en 2024 organizando pruebas en Brompton de larga distancia, continuaron en 2025 y este 18-19 de abril de 2026 han organizado 4 rutas y 2 maneras de hacerlas, completando el circuito o regresando en tren o cualquier otro transporte. Las propuestas son de "Inicio" de 50 kilómetros, "Descubre" de 120 kilómetros, "Explora" de 250 kilómetros y "Odyssey" de 400 kilómetros, estas dos últimas con desniveles de 2200 metros. Al ser una asociación sin ánimo de lucro, sus precios son exclusivamente para inscripción y organización costando unos 50€.




Su perfil de Instagram es una maravilla, repleto de fotografías de sus eventos donde se trasmite el buen ambiente y la diversión. Transcurren las rutas por bellos parajes rurales en carreteras secundarias bajo el clásico modelo de autosuficiencia no competitiva y sin asistencia. Desarrollándose en libre circulación, es decir, la ruta no esta vigilada y debiendo completarse en un plazo máximo de 35 horas desde la salida. 



Es el concepto francés del ciclismo randonneur aplicado a nuestras bicicletas Brompton. Los participantes deben considerarse en una excursión individual y por lo tanto completamente autosuficientes, sin ningún tipo de apoyo técnico ni de asistencia. Y lo más importante, no hay clasificación, sino una lista de los participante que la hayan completado. El orden de llegada es meramente indicativo. 
Es un tipo de prueba ciclista muy antiguo pero aplicándolo a bicicletas Bromtpon destapa unas posibilidades increíbles ya que nuestras Brompton pueden plegar en cualquier momento y regresar en transporte público si las cosas se tuercen, meteorología, lesiones, etc. La idea me ha enamorado y sería un sueño poder participar en una de ellas.







jueves, 31 de diciembre de 2020

Rapha #Festive500 conseguido con la Finna

 Este año quería terminar el Rapha Festive 500 kilómetros que cada año se celebra en Strava debiendo realizarlos entre los días 24 y 31 de diciembre. Quería terminarlo porque solo lo había conseguido una vez en 2017, resultando el resto de años imposible por temas de trabajo. Pero este año la cosa pintaba bien y tenía vacaciones. Y además, estaba la bicicleta nueva que sería una oportunidad fantástica para probarla. Quería hacer los 500 kilómetros sin salir a la carretera, solo en ciudad, en circuito urbano.


Finalmente lo he terminado hoy por la mañana en 6 días de los 8 disponibles, dejando el día 25 de Navidad y el lunes 28 sin ningún kilómetro sobre la bicicleta.

El día 24 hice la primera jornada del #Festive500 haciendo 103 kilómetros en 4 horas y 21 minutos. Ya había probado la Finna pero era la primera salida de mas de 2 horas continuadas y de inmediato noté que la potencia era larga. Forzaba un poco la postura y llegué con los riñones cargados además de no llegar correctamente a apoyar las manos en los mandos. Tocaba cambiarla por una mas corta, la que lleva de serie es de 100mm y la que pondré es de 90mm.

También probé una bolsa que tenía para la Brompton, en concreto es un botellero de nylon con tiras de velcro que puede usarse como una bolsa de comida de las que están tan extendidas por el bikepacking. La diferencia es que esta es de Decathlon cuesta unos 10€, y las otras rondan los 40€. 




El día 26 fue la segunda jornada del #Festive 500 haciendo un total de 77.64 kilómetros en 3 horas y 6 minutos. No había salido el día de Navidad y para llevar bien el reto debía hacer unos 65 kilómetros diarios. La bicicleta cómoda. El día 25 pedí online en SantaFixie una potencia cromada de 90mm.

Día 27 tercera jornada #Festive500, cumpliendo con lo marcado, 75 kilómetros en 3 horas y 6 minutos. Llegaba al ecuador del reto y debía llevar 250 kilómetros según mis cálculos. Lleva exactamente 256 kilómetros y todo iba según lo previsto.

El día 28 llegó la potencia de 90mm a casa y perfecta. La instalé sin complicaciones y visualmente se veía muy similar a la anterior, quizás ésta un poco más moderna pero sin estridencias. No pude salir a probarla porque este día tuvimos un temporal de viento con rachas de 100km/h. Día en blanco.

El día 29 era mi cuarta jornada #Festive500 y debía recuperar el día anterior. Además se añadía que tenía que hacer varias gestiones a media mañana por lo que tocaba partir la jornada y madrugar algo más. La primera jornada empezó a las 07.00 horas y fueron 53.3 kilómetros en 2 horas y 12 minutos. 


La segunda jornada comenzó a las 11.20 horas y fueron 61.8 kilómetros en 2 horas y 41 minutos. El sillín aunque es bastante cómodo al final me recordaba constantemente que estaba bajo mis isquiones entumecidos. El cambio de la potencia fue genial, de inmediato mis manos se acoplaron a los mandos y la espalda dejó de tirar como ocurría antes.






Día 30 y 5 jornada #Festive500. Ya estaba en la recta final y debía hacer unos 70 kilómetros según mis estimaciones. Finalmente hice 76.3 kilómetros en 3 horas y 20 minutos. Muy cómodo en la Finna y cumpliendo plenamente todo lo que esperaba de una bicicleta de estas características con cuadro de acero. Muy cómoda, con muy buen rodar teniendo claro que no es un Ferrari. Aprovechando las fechas navideñas, las barritas energéticas son sustituidas por dulces de las flechas; pequeños placeres.





Día 31 de diciembre, último día del #Festive 500 y mi 6 jornada. Debía hacer 53 kilómetros para acabar y después de madrugar y ver el último amanecer del año pedaleando hice 55 kilómetros en 2 horas y 23 minutos. Reto conseguido.