Desde que tuve el anterior Brooks B-17 Imperial color honey no he dejado de probar sillines y ninguno consiguió llenar el hueco que dejó cuando me deshice de él. Llevaba bastante tiempo con la mirilla fijada en un nuevo Brooks B-17 Imperial y al final han sido mis hijos los que me lo han regalado para el día del padre sin haberles hecho ni un comentario sutil.
Lo bonito de plasmar en un blog de estas características, que prácticamente se ha convertido en un diario ciclista que contempla desde 2013 una parcela muy importante de mi vida es comprobar como mis hijos han crecido a la par y han evolucionado de los trabajos manuales del cole, las camisetas y las tazas a este tipo de regalazos.
Como es habitual en Brooks, el embalaje está fabricado completamente en cartón en tonos naturales y serigrafiado de forma sobria y sin estridencias, dando el protagonismo completo al sillín. Además del sillín pedí la pequeña lata de proofide. Digo pequeña porque es una minúscula latita que contiene 30ml y es bastante cara, en torno a los 16€.
El sillín además de la documentación y garantía incluye unos cordones de colores blanco, azul y rojo para poder intercambiarlos por el marrón que trae el propio sillín. Estos cordones, además de una función decorativa ayudan a mantener la sujeción de las faldones del sillín y evitan que tiendan a separarse al estar situados bajo la zona donde se encuentra el orificio anti prostático. También hay un sobrecito de proofide para un primer mantenimiento y finalmente una pequeña llave para poder dar tensión desde la nariz del sillín al cuero según vaya flexando.
El cuero es una auténtica obra de arte, tanto la textura como el olor que desprende. Todo el sillín se siente desde que lo sacas de la caja hasta que lo tienes entre las manos como un producto de altísima calidad. Verdaderamente el sillín responde a su legendaria fama de producto artesanal y de calidad.
Lo coloco junto al cumplidor y económico Velo, pudiendo comparar que son muy similares en dimensiones, aunque el Brooks es ligeramente mas largo y afilado y algo más estrecho.
Apliqué la cantidad del sobre de muestra de proofide tanto en la parte superior como en la interior. En la exterior una pequeña cantidad puesto que la piel está nueva y el resto junto algo más de la latita en el interior. Esta aplicación de proofide conviene hacerla mientras se está en proceso de "rotura" o amoldamiento unas cuantas veces y una vez terminado solamente cuando se sienta que el cuero está seco.
La aplicación exterior se deja al menos 12 horas y luego se abrillanta con una trapo o gamuza de algodón. La interior no se toca.










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