Singapur no sólo es una ciudad-estado de rascacielos y humedad tropical; el pasado fin de semana se convirtió en el epicentro mundial de la ingeniería británica. Bajo el paraguas del OCBC Cycle, el festival ciclista más grande de la región, la comunidad "foldie" vivió 48 horas de pura adrenalina, elegancia y resistencia.
Sábado 09 de mayo: El caos más elegante del mundo.
El Brompton World Championship (BWC) no es una carrera común. Hay que olvidarse de la lycra y los llamativos y técnicos maillots ciclistas, aquí el protocolo exige vestimenta con corbata o pajarita. A las puertas del Estadio Nacional, en la OCBC Square, el ambiente era una mezcla surrealista entre una reunión de negocios de la City londinense y una parrilla de salida de Formula 1.
Si el sábado fue para la velocidad, el domingo fue para el orgullo de pertenencia Brompton. A las 05.00 horas de la mañana, mientras la ciudad aún bostezaba, una marea de 1.000 bicicletas plegables se concentraba para el Foldie Ride by Brompton.
A pesar de las ruedas pequeñas, el ritmo de los 40 kilómetros fue constante y alegre. La prueba terminó donde todo empezó, por con un giro épico: los ciclistas cruzaron la linea de meta dentro del Estadio Nacional, bajo su imponente cúpula, recibiendo una medalla conmemorativa.























































